La importancia de mantener activa nuestra mente es algo que ya desde nuestra página web de divulgación dinámica formación hemos desarrollado en otros cursos, vídeos y posts. No obstante en este post vamos a destacar la importancia que tienen los recuerdos sobre la identidad.
La identidad de cada persona se genera a partir de sus experiencias; estas se transforman en recuerdos, y en cierta manera terminan conformando la manera de interpretar la realidad, pero ¿Cómo se forman los recuerdos?
A nivel neurológico, la generación de nuevos recuerdos requiere una modificación de las conexiones sinápticas de las neuronas; además, según los estudios el hipocampo y el área prefrontal de nuestro cerebro son también dos estructuras relevantes en su creación y evocación.
No obstante, sin duda y como también se puede apreciar en el contenido de nuestros Cursos, las emociones juegan un papel determinante en la creación de los recuerdos; así, seguro que para muchos, momentos como: el nacimiento de un hijo, la muerte de un ser querido, una primera cita, el primer día de colegio… forman parte de los recuerdos mejor fijados en la memoria; sin embargo, es más difícil recordar lo que se comió durante la semana pasada.
Los recuerdos que se mejor se fijan en nuestra memoria son aquellos que tienen un sentido vital y van en correlación con nuestras vivencias.
Las emociones no sólo influyen en la creación sino también en la evocación, ya que esta es más fácil sobre aquellos recuerdos que guardan una relación con la emoción presente en el momento de evocarlas. De esta forma, cuando se está triste suelen recordarse aquellos recuerdos que despiertan emociones negativas, mientras que cuando el estado de ánimo es óptimo, las evocaciones que se generan giran en torno a recuerdos alegres.
Os dejamos en el siguiente video testimonios reales que ponen en valor los recuerdos y que nos hace pensar… ¿qué sería yo sin mis recuerdos?
Cómo redactar un correo electrónico a un alumno: requisitos y claves
Una de las herramientas de comunicación más habituales para los tutores elearning es el correo electrónico que, para adecuarse a la situación docente deben cumplir los siguientes requisitos:
Formalidad:
Mantener un nivel de formalidad adecuado en los correos de carácter tutorial consiste en usar un lenguaje preciso y correcto y mantener ciertas convenciones como pueden ser el saludo, la despedida, la firma corporativa o el nombre del autor/a al final de todos los mensajes,…
Legibilidad:
Se relaciona con la facilidad para leer y comprender los textos. Se distinguen dos tipos de legibilidad: legibilidad gráfica y legibilidad lingüística.
La legibilidad gráfica se consigue utilizando un tamaño de letra adecuado, espacios en blanco entre apartados y párrafos, marcas de énfasis (negritas, cursivas,…) sangrados (listas o párrafos en un margen interno), numeración de apartados, textos cortos (si incluyen la información necesaria)… Los criterios que hay que tener en cuenta son:
Que la longitud de las líneas no supere los límites laterales. Generalmente se aconseja no exceder de los 60 caracteres por línea.
Procurar que la longitud del texto no supere la pantalla visible. Un mensaje que ocupe más de una pantalla y media se considera largo
Distribuir el mensaje en base a párrafos separados por líneas en blanco.
La legibilidad lingüísticadepende tanto del nivel de complejidad del vocabulario como de las construcciones sintácticas. Los principales criterios para elaborar un texto legible a nivel lingüístico son claridad, precisión y economía.
Además de mensajes claros, concisos y adecuados, otros aspectos a tener en cuenta son:
Disponibilidad:
Es básico responder todos los correos mostrando interés y disponibilidad. En el caso de tratarse de consultas que no se encuentren directamente bajo competencia personal o que resulten excesivamente genéricas, siempre se deben ofrecer sugerencias de solución, como derivarlas a otros profesionales, recomendarles bibliografía, pedirle que concrete la demanda,…
Las consultas deben contestarse en el plazo de tiempo que se tenga estipulado y comunicado de forma pública a los alumnos. Un margen de cuarenta y ocho horas es el plazo que suele estimarse. En el caso de prever que los mensajes no puedan ser contestados en el plazo estipulado es conveniente avisar a los estudiantes explicando brevemente la causa y, en el caso de que la respuesta solicitada por el alumno requiera más tiempo, también se debe comunicar al alumno una primera respuesta indicándole que en breve se le enviará una contestación más concreta.
Atención personalizada:
Usad siempre el nombre del alumno en el saludo de los mensajes individuales. Es aconsejable usar “usted” si se trata de un primer contacto y más adelante, en función del tono de la relación, tender al tuteo.
Además del uso del nombre, la atención personalizada se demuestra contextualizando la respuesta en función de información previa (enviada o recibida) y haciendo una breve síntesis del mensaje de consulta antes de la respuesta.
Relación cordial y respetuosa:
En cada mensaje hay que saludar y despedirse y, si se trata de mensajes grupales, dirigiéndose a los dos sexos.
En general hay que evitar el tono impositivo, siendo mejor sugerir, proponer, aconsejar,… En mensajes de valoración de actividades se deben comentar los errores pero también los aciertos. Si se espera respuesta es necesario indicarlo.
Otro aspecto importante a tener en cuenta a la hora de escribir un correo por parte de los tutores de teleformación se relaciona con la intencionalidad de los mensajes que puede ser:
Información de interés general para el grupo. El estilo más adecuado es neutro y formal, ya que los mensajes se dirigen a todo el grupo.
Información personal, con el objetivo de responder dudas y comentar individualmente resultados de pruebas. Se trata de mensajes privados, siendo habitual que el lenguaje usado sea de tono más personal, especialmente cuando ya se ha mantenido un contacto repetido. Cuando solo se mantengan relaciones esporádicas es aconsejable mantener el tono neutro y el registro formal.
Participación en debates/foros. Aunque siempre garantizando la claridad de los mensajes, en este tipo de mensajes el tutor puede participar como uno más, usando un estilo menos formal aunque es necesario seguir manteniendo un tono neutro. Cuando se trate de hacer una síntesis de otras intervenciones los mensajes tienen que estar bien estructurados, siendo aconsejables no excederse en su extensión.
Y teniendo en cuenta la función práctica, se pueden distinguir tres tipos de mensajes: comunicación en las acciones de teleformación:
Protocolarios: auto presentaciones, bienvenida, saludos y despedidas en periodos vacacionales, informes periódicos sobre resultados,… Se basan en un estilo formal con uso de fórmulas de cortesía.
Dinamizadores: recordatorio de actividades, propuesta de debates, envío de mensajes personales para alumnos que no participan,… Se trata de mensajes que permiten un tono subjetivo y expresiones poco formales, por ejemplo no os olvidéis de…, ánimo y suerte!,…
Mensajes referenciales:comentarios a las actividades o trabajos presentados, presentación de contenidos teóricos, orientaciones para la realización de actividades,… es decir, transmitir información de tipo académico o relacionada con asuntos de organización. El estilo tiene que ser neutro y objetivo.
¿Qué significa brain food?
Aunque el cerebro supone aproximadamente 2% del total del peso corporal, es capaz de consumir el 20% de la energía que diariamente consume nuestro cuerpo, pudiendo llegar a más en aquellas situaciones de estrés que hacen que el rendimiento cerebral sea mucho más exigente.
Este es un dato fundamental que marca la importancia que tiene la alimentación para el buen funcionamiento de nuestro cerebro como ya hemos visto en otros posts que hemos publicado en nuestra página www.staging.divulgaciondinamica.es, pero además para que sea un funcionamiento activo y sano. De aquí parte el brainfood o alimentación neurosaludable, que marca qué alimentos son considerados los mejores para mantener nuestro cerebro sano y activo por muchos años.
Hay alimentos que pueden potenciar la memoria, modificar el estado de ánimo y mantener alta la motivación.
A continuación os mostramos algunos de ellos, divididos por colores para su mejor reconocimiento y recuerdo:
VERDE: es el color de las verduras, ricas en vitaminas y aminoácidos fundamentales para el buen funcionamiento de nuestra memoria.
Espinacas, brócoli, coles de Bruselas…
NARANJA: es característicos de los alimentos ricos en vitamina A que actúa como un potente antioxidante que ayuda a mantener nuestro cerebro activo.
Zanahorias, calabaza, melocotones, albaricoques…
ROJO: Típico de los frutos rojos son los antioxidantes y los flavonoides, pero lo que muchos no saben es que son grandes potenciadores de la memoria.
Moras, Arándanos, fresas, frambuesas…
AZUL: Se designa con este color a aquellos pescados ricos en Omega 3, que beneficia el crecimiento de las neuronas y reduce el riesgo de sufrir enfermedades neurovasculares.
Bacalao, atún, salmón, Bonito…
MARRÓN: Dedicado a los frutos secos, que en general son importantes para potenciar la comunicación entre las neuronas, en especial las nueces, cuyo consumo siempre moderado (3 ó 4 nueces al día) favorece los procesos mentales y la recuperación de datos. Nueves, Almendras, cacahuetes…
AMARILLO: dedicado al “oro líquido”; el aceite de oliva virgen. Las grasas del aceite son monoinsaturadas y son las mejores para el mantenimiento y buen funcionamiento del cerebro.
NEGRO: El chocolate negro, si es de más del 75%, es decir, si está procesado y no contiene azúcares refinados, es uno de los alimentos más completo y beneficioso para el mantenimiento de la memoria.
Aunque incorporar alimentos neurosaludable a nuestra dieta es una forma de cuidar el cerebro y de prevenir la aparición de enfermedades neurodegenerativas, como el Alzheimer y ciertas demencias, su uso no sirve de manera preventiva sino se acompañar de ejercicio físico, y mental, o lo que es lo mismo el brainfood o alimentación neeurosaludable, hay que acompañarlo de una mente inquieta y un cuerpo activo para que sea realmente beneficioso. No olvides que puedes acceder a más información y conocer todos nuestros Cursos del área de Salud y Deporte a través de nuestra página web www.staging.divulgaciondinamica.es
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Funciones y ámbitos de la Animación Sociocultural
Muchas de las definiciones de Animación Sociocultural hacen referencia a su carácter metodológico, es decir, la definen como tecnología social. Como tal proceso metodológico, la ASC puede tomar múltiples formas en función, entre otros, de factores como
El ámbito de intervención: animación sociocultural turística, penitenciaria, escolar, empresarial,…
La edad de los destinatarios: animación sociocultural infantil, juvenil, adulta o tercera edad.
La problemática de los destinatarios: animación sociocultural para desempleados, para minorías culturales,…
Y las actividades que desarrolla: animación sociocultural deportiva, ambiental, cultural,…
Así, desde la perspectiva metodológica la Animación Sociocultural no tiene un objetivo definido sino que puede aplicarse a diversos objetivos.
Los objetivos o funciones que suelen presentarse en los diferentes procesos de ASC son de 4 tipos:
Función compensatoria, tendente a la creación de estructuras, programas o servicios que permitan la igualdad de oportunidades y compensen las carencias y dificultades sociales.
Función divulgativa, que centra sus esfuerzos en facilitar el acceso a la cultura a todos los públicos y edades.
Función de transformación social o adaptación de las estructuras y los individuos a las nuevas necesidades sociales.
Función creativa, por la que genera procesos de participación que propicien nuevas formas culturales.
Y atendiendo a estos 4 objetivos se diferencian los siguientes ámbitos de actuación:
CULTURAL:
Desarrollo de la cultura, la igualdad de oportunidades, expresión y creación artística, respeto a la diversidad cultural…
SOCIAL:
Desarrollo social y comunitario, igualdad social, calidad de vida, concienciación y transformación social… En este ámbito se diferencia a su vez el desarrollo comunitario, participación y asociacionismo y la asistencia social para paliar los problemas o conflictos de las personas y sean ellos mismos los que los solucionen.
EDUCATIVO:
Formación integral de la persona: autonomía, espíritu crítico, participación en la vida social,… por ejemplo escuelas de adultos, universidades populares, centros de enseñanza, formación ocupacional, equipamientos de ocio como ludotecas…
Dislexia: Perspectiva Familiar
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¿Mi hija tiene dislexia? ¿Y qué hago? ¿Cómo la ayudo? Estas y otras muchas cuestiones son frecuentes en los padres a los que se les comunica que su hijo o hija tiene dislexia.
Es cierto que muchos padres, ante la dislexia, experimentan preocupación, malestar e incluso cierta culpabilidad, pero, pasados los primeros momentos, más allá de ser algo limitante, para muchas familias, se convierte en una lucha conjunta que une más que divide.
Ante el diagnóstico de dislexia, los expertos recomiendan en primer lugar conocer la dislexia, aprender y saber distinguir qué es y qué no es la dislexia. Por tanto, el conocimiento sobre las dificultades que tiene el menor, cómo experimenta emocionalmente dichas dificultades, unido a la colaboración con los profesores del colegio, son las pautas fundamentales para comprender la situación y poder empezar a intervenir.
Al principio, la búsqueda de información de los padres, suele orientarse a varios frentes; desde cómo funciona la mente de un disléxico, qué tratamientos se trabajan actualmente, cómo se trabaja desde el colegio, qué apoyos tienen en el centro, en la comunidad…sin embargo, la información si no es tratada en familia puede provocar que la sensación de ser diferente aumente en el menor.
Hablar sobre la dislexia es esencial para entenderla, sin embargo, como padres no hay que olvidar aprender maneras para desarrollar la autoestima y la motivación de su hijo/a y, no limitarse a manejar las diferentes estrategias que se pueden trabajar desde casa como apoyo al trabajo del colegio.
Mostrar con naturalidad la dislexia a través de películas que incluyan personajes con dislexia, historias o documentales de personas con dislexia con un final exitoso, a través de libros con personajes con dislexia… harán que el menor entienda mejor su dificultad y se dé cuenta de que la dislexia es una dificultad de aprendizaje común, la entienda desde la normalidad y sobre todo, desde la perspectiva de que la dislexia no lo define como persona ni lo limita para poder realizar aquello que desee en su vida.
En este caso, os presentamos las experiencias de varias familias ante un diagnóstico de dislexia, cómo ha marcado su camino y cómo a través del esfuerzo, la superación, pero sobre todo, la unidad, conviven normalmente con la dislexia.
Talleres de Estimulación Cognitiva
La estimulación cognitiva es un conjunto de ejercicios y de actividades destinadas a mejorar y/o mantener las capacidades mentales de una persona a lo largo del tiempo. Se basa en los principios de la plasticidad cerebral según los cuales la realización de ejercicios mentales modifica y crea nuevas conexiones en el cerebro.
Hoy en día, la esperanza de vida en nuestro país ha aumentado de forma considerable y así España, con una media de 83 años, es el segundo país con mayor esperanza de vida.
Conforme envejecemos, y en relación a factores biológicos, ambientales, sociales, familiares y, de manera especial, al grado de estimulación se produce una disminución en las capacidades psicofísicas e intelectuales de los individuos.
Desde este marco los talleres de estimulación cognitiva se articulan como una propuesta cada vez más demandada para dar respuesta a las necesidades de este colectivo. ya que, como es bien sabido por todos, si el cuidado físico es importante para prevenir la dependencia, el entrenamiento del cerebro también influye.
Es fundamental llevar a cabo actividades, tanto sociales como intelectuales que ayuden a mantener activa la mente, favoreciendo un envejecimiento de la manera más optima. Todo lo que se ejercita se mantiene o mejora y, lo que no se ejercita, poco a poco va deteriorándose. Además de esta función de mantenimiento de la forma intelectual, o función preventiva, los talleres de estimulación cognitiva generaran estrategias compensatorias capaces de paliar los posibles déficits sufridos por la edad.
En este sentido, la principal demanda es la referida a los talleres de memoria. Los pequeños olvidos cotidianos: dónde hemos puesto las llaves, a quien teníamos que dar un mensaje, lo que hemos hecho el día anterior,… al ser auto percibidos por las personas mayores generan gran ansiedad y, sin embargo, se tratan de olvidos que, en gran parte, pueden ser paliados con el uso de estrategias mnemotécnicas en situaciones cotidianas. El entrenamiento en este tipo de estrategias, hacen que estos pequeños olvidos diarios no tengan que suponer un fracaso, eliminando en las personas mayores explicaciones a los mismos desde una posición pasiva: son cosas de la edad, no puedo hacer nada para solucionarlo,…
Dislexia: Superación Personal
Se calcula que entre un 5 y un 10% de la población sufre dislexia (diagnosticada o no), la cual se caracteriza por mostrar dificultades de precisión y fluidez en el reconocimiento de las palabras, y dificultades en la escritura, y aunque hoy en día se detecte con más precisión, no siempre fue así.
Muchos autores apuntan a que el fracaso escolar que muchos adolescentes han sufrido se genera por una gestión inadecuada de las dificultades de aprendizaje propiciada, en gran medida, por la falta de conocimientos adecuados que gran parte del profesorado de hace 10 o 15 años no disponía.
Las dificultades, además de a nivel académico, que atraviesan los menores con dislexia, pueden afectar a la esfera emocional y generar problemas de autoestima, debido al feedback que recibe de su entorno; presión por sacar los estudios sin ningún “cate”, ajustarse a un sistema que no contempla sus particularidades (por ejemplo dar mismo tiempo en los exámenes para todos) realizar interminables sesiones de refuerzo educativo, tutores y profesores que no valoran el esfuerzo ya sea por desconocimiento sobre el problema o por no considerar que el rendimiento es el adecuado…
Además, en edades complicadas como la adolescencia, las dificultades percibidas pueden enfocarse como propias, así, una comparativa con el resto de iguales genera una vertiente negativa; se crea la imagen de que otros con menos dedicación, consiguen mejores resultados académicos, generando sentimientos de frustración.
A la baja autoestima se suma problemas de ansiedad, depresión, e incluso somatizaciones debido a la tensión emocional experimentada, haciendo que la adaptación al entorno escolar sea más complicada que para un alumno/a sin dificultades.
Por lo tanto, la intervención interdisciplinar y la compresión de la dislexia hacen que hoy en día, sea mucho más fácil su detección y asimilación. Su aceptación es el punto de partida para que las personas que la sufren, asuman su condición y sean capaces de generar sus propias estrategias de compensación, siempre con un apoyo a nivel académico, familiar y social.
Si la dislexia se diagnostica a tiempo, hay muchas posibilidades de obtener, no sin esfuerzo, unos buenos resultados académicos y una autoestima adecuada, como os mostramos en el siguiente vídeo donde Iván nos cuenta su propia historia de superación.
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La Dislexia en la Edad Adulta
La dislexia es una dificultad específica de Aprendizaje de origen neurológico y aunque los síntomas suelen mostrarse durante toda la vida y afectar a todas las áreas en las que la persona se desenvuelve, en cada caso pueden aparecer unos síntomas y otros no, y presentar además una intensidad diferente.
La dislexia, se ha asociado con problemas de lecto-escritura, y aunque, si es cierto que las principales dificultades que presentan de forma persistente las personas con dislexia son en la lecto-escritura, no obstante, también aparecen síntomas a nivel motriz, artístico y en el área de matemáticas. De hecho, en etapas adultas nos podemos encontrar con síntomas como: dificultades para organizarse, para gestionar el tiempo, reconocer direcciones, seguir una secuencia de instrucciones, recordar fechas, citas o nombres, dificultades de lateralidad, de concentración, de cálculo mental…
Una de las características que destaca en las personas adultas que no han sido diagnosticadas es una tendencia a presentar cambios de humor, incluso trastornos emocionales, debido a la falta de diagnóstico y al desconocimiento de lo que ocurre.
Muchos adultos diagnosticados a edades avanzadas manifiestan que tanto su entorno como ellos mismos se han etiquetado como personas poco inteligente incluso, raras e inmaduras.
Dicha sensación y la cantidad de obstáculos y frustraciones, hace que muchos hayan aprendido a crear con esfuerzo ciertas estrategias de compensación para poder estudiar, trabajar… y en general, poder desenvolverse en su entorno.
La determinación y el esfuerzo de superación han sido y son fundamentales para aquellos que nacieron en una época donde la prevención y la atención a las dificultades de aprendizaje no eran detectadas ni atendidas como en la actualidad.
A continuación os presentamos el vídeo de Inmaculada, cuyo testimonio es muy revelador sobre la importancia que una detección temprana de la dislexia.
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Qué es y cómo hacer una nota de prensa
Una nota de prensa o comunicado de prensa es un escrito en el que se transmite una información sobre algún tema, persona y/o producto, que se envía a los medios de comunicación para que éstos se encarguen de difundirla entre la población.
Habitualmente nota y comunicado se emplean como sinónimos, aunque nota suele referirse a texto corto y eminentemente informativo mientras que comunicado suele referirse a contenido largo que incluye valoraciones y/o juicios de valor por parte del emisor.
El primer paso para redactar notas de prensa es tener claro qué se quiere comunicar y, seguidamente, establecer una estructura para desarrollarla. Actualmente coexisten tanto las notas tradicionales como las notas de prensa 2.0. y así, aunque Existen diversidad de formatos o modelos, todas tienen en cuenta una estructura básica en donde los elementos que la componen son:
Cabecera
Se incluye el logo de la entidad o las entidades que envían la nota. También la fechay lugar del envío.
En el caso de que la nota de prensa se envíe a medios tradicionales se debe indicar en la parte superior de la hoja o en el lateral izquierdo que se trata de una “NOTA DE PRENSA”. Si el comunicado de prensa se envía directamente a centros de noticias online no debe incluirse que se trata de una nota de prensa y se comenzara directamente por el Titular , ya que este tipo de distribución en línea implica la publicación de la nota de prensa exactamente como se envía.
Titular
Se relaciona con el tema del que trata la nota de prensa. Debe ser corto, directo y llamar la atención. Se recomienda que sean menos de 10 palabras.
Es recomendable que el titular se distinga desde su tipo de letra por lo que tendrá un tamaño mayor, estará en negrita y centrado con respecto al cuerpo del texto. Según estilos, se pueden usar antetítulos y subtítulos para apoyar al titular.
Habitualmente, se intenta que en el titular se incluyan palabras que sean consideradas claves para la entidad con el objetivo de optimizar la visibilidad y el posicionamiento en los resultados de búsqueda en motores como Google (SEO). Siempre que sea posible se incluirán alguna de esas palabras, aunque será más importante no cambiar el sentido del título con respecto al texto para mejorar el posicionamiento, ya que a la larga esto, tendrá un efecto contrario.
Ten en cuenta que los motores de búsqueda suelen rastrear entre las primeras noventa palabras del cuerpo de la nota.
Entradilla
El primer párrafo o entradilla responde a las 5W: quién, qué, cuándo, dónde, por qué.
Comenzar indicando la localidad y fecha, datos que determinarán en buena medida el interés, ya que tienen más relevancia los de localidades y jornadas cercanas. En caso de nota de prensa 2.0 que quieran ser optimizadas para buscadores es muy importante conseguir incluir alguna de las palabras clave en este apartado.
Cuerpo de la nota de prensa
Desarrollan y completan la información ofrecida anteriormente en las 5W siguiendo un orden de pirámide invertida: la información más importante arriba y con más espacio y la menos importante al final. En el cuerpo de la nota es importante cubrir las expectativas que hayan podido crearse con el titular, así como evitar las repeticiones.
Debe contener entre 300-500 palabras, entre uno, dos o tres párrafos y escritas con un lenguaje periodístico, es decir, frente al lenguaje publicitario, con sus estrategias de persuasión e impacto en el público, el de la relaciones públicas tiene que basarse en la credibilidad de la fuente y en la posibilidad de contrastar los datos que se aportan.
Si la nota de prensa es redactada para enviarse online y quiere optimizarse para SEO, se recomienda incluir cada dos párrafos un enlace hacía la página web, en el punto que se considere conveniente, sin estropear el texto. Jamás debe hacerse publicidad directa en las notas de prensa ya que será catalogado como spam.
Datos de contacto
Nombre del portavoz que representa a la entidad ante los medios de comunicación. Indicar igualmente el cargo que ocupa, el nombre de la entidad, teléfono/fax, e-mail y URL del sitio web de la empresa.
Anexos
Se trata de material opcional para envío a medios tradicionales, pero fundamental para publicación directa de la nota de prensa online. Incluye fotografías relacionadas con la noticia o la entidad, una o dos, enlaces a videos o cualquier otro material que pueda ser enlazado y que ayude a ilustrar la nota de prensa.
Los motores de búsqueda valoran muy positivamente el material multimedia y fotográfico. Las fotos deben tener nombres que les relacionen con las nota de prensa, etiqueta ALT, aún mejor si son palabras clave.
Cómo controlar la ansiedad: La respiración abdominal
Hiperventilación y ansiedad
Una de las manifestaciones de la ansiedad es la hiperventilación, consistente en una respiración excesiva, demasiado intensa o frecuente.
En realidad, la hiperventilación o sobrerespiración se trata de un mecanismo de adaptación del organismo cuando se activa la zona de alarma y que se siente habitualmente cuando se hace ejercicio físico.
Aunque ante peligros reales o ejercicio físico la hiperventilación conlleva un aumento de oxígeno que el cuerpo necesita, la hiperventilación y el exceso de oxigeno en una situación de estrés o ansiedad provoca una serie de sensaciones internas como la sensación de ahogo, la visión borrosa, el aumento del latido cardíaco, el sofoco,… que contribuye, en gran medida, al mantenimiento de los síntomas de la ansiedad.
La hiperventilación es fácilmente controlable a través de técnicas de respiración. Una de las técnicas de respiración más adecuada para controlarla es la denominada como respiración abdominal o diafragmática.
¿Qué es la respiración diafragmática?
La respiración de cualquier tipo consiste en tomar oxígeno (inspiración) y expulsar dióxido de carbono (espiración), pero los pulmones no disponen de músculos propios para llevar a cabo esta labor.
La respiración diafragmática es aquella en la que se utiliza como músculo principal el diafragma, músculo grande que se encuentra al final de los pulmones y sirve de separación entre la cavidad torácica y la cavidad abdominal.
Durante la inspiración el diafragma desciende y de esta forma deja más espacio a la cavidad torácica permitiendo que los pulmones se llenen completamente de aire.
Durante la espiración, el diafragma se relaja y vuelve a su posición original por lo que, cuando respiramos con el diafragma la respiración es más completa, ya que se aumenta la capacidad pulmonar al llevar gran cantidad de aire a la zona baja de los pulmones, que es la que tiene más capacidad. Además, los efectos de esta ventilación mejoran el retorno venoso al corazón por acción de la contracción del diafragma.
Es el tipo de respiración más eficaz porque consume menos O2 y energía, y se obtiene una mejor ventilación.
Es la que utilizan los niños pequeños pero, poco a poco se van produciendo cambios en los patrones de respiración. Este cambio en la forma de respirar se produce generalmente como una forma de adaptarse al estrés (los estados de angustia y nerviosismo conllevan una respiración rápida y superficial) y porque la respiración diafragmática implica una extensión del abdomen (se nos ve más barriga) y, sin darnos cuenta comenzamos a respirar con el tórax, resultando una respiración más forzada e inadecuada.
Los estudios han demostrado que la práctica de este estilo de respiración, al llevar mayor cantidad de aire a los pulmones, oxigena mejor la sangre y reduce la tensión muscular. Además, se trata de un estilo de respiración lenta y profunda que estimula el sistema nervioso parasimpático, o lo que comúnmente se conoce como la respuesta de relajación por lo que, esta forma de respiración contribuye a eliminar los síntomas de la ansiedad si la práctica es constante.
¿Cómo practicar este tipo de respiración?
Para aprender es útil acostarse boca arriba cómodamente y, más adelante practicar la respiración abdominal sentados, de pie, caminando,… para que, y según se vaya practicando, poder incorporarla a la vida cotidiana.
Acostado boca arriba, en una superficie plana o en una cama, con las rodillas flexionadas. Se pueden usar almohadas para sujetar tanto la cabeza como las piernas. A la vez, se colocarán las manos en el pecho, una en la parte superior del mismo y la otra a la altura del diafragma, lo que ayudará a sentir mejor la respiración.
Antes de empezar expulsar a fondo el aire de los pulmones varias veces, lo cual automáticamente provocará la necesidad de inspirar más profundamente. Se recomienda tomar aire por la nariz y expulsarlo por la boca, pero también puedes hacerlo de otra forma si te resulta más cómodo, por ejemplo, tomando y expulsando el aire por la nariz.
Inspirar lentamente para que el aire vaya entrando y se podrá notar como la mano que está encima del diafragma se mueve hacia afuera, y la mano ubicada en el pecho permanece quieta. Mientras más se extienda el diafragma y más profundo se respire, más se «hinchara» el vientre.
Retener unos instantes (tres o cuatro segundos) el aire en los pulmones . Mientras el aire esté dentro contraer los músculos del estómago. Cuando se sienta la necesidad de expulsar el aire relajar el vientre, este se «desinflara y la manos bajará con él. La mano ubicada sobre el pecho tiene que seguir sin moverse. al final de la exhalación empuja voluntariamente el diafragma hacia los pulmones para expulsar todo el aire.
Quedarse unos instantes con los pulmones vacios, sintiendo cómo te vas relajando y, en cuanto se sienta nuevamente el impulso de inspirar, hacerlo profundamente y lentamente volviendo a llenar los pulmones mientras que el abdomen sube.
Precauciones: para que la relajación mediante la respiración funcione, es importante controlar tanto la velocidad en la respiración como la cantidad de aire inspirado. Siempre se ha de seguir unritmo lento y pausado.
Si se inspira demasiado profundo o demasiado rápido se puede llegar a sentir un ligero mareo (provocado por hiperventilación o demasiado oxígeno en la sangre). Si esto ocurriera, descansar unos minutos hasta encontrarnos mejor para, luego, continuar adaptando el ritmo.
En cualquier caso, hay que tener en cuenta que no es necesario inspirar mucho aire, sino intentar que éste llegue hasta lo más profundo de los pulmones
Qué es la Reserva Cognitiva y cómo preservarla en el tiempo
Si dos personas sufrieran un ictus cerebral de la misma extensión y localización, parecería lógico pensar que los efectos sobre sus funciones mentales serian de similar gravedad y, sin embargo, esto no siempre es así ¿de qué depende eso?
Con el objetivo de explicar por qué algunas personas con los mismos daños neuronales y la misma edad no presentan la misma sintomatología o los mismos daños cognitivos surge el concepto de reserva cognitiva, que puede ser definida como:
Capacidad de activar otras redes neuronales alternativas en el caso de que existan demandas crecientes, por ejemplo en el caso del deterioro de la edad o de la presencia de enfermedades como Alzheimer, de tal manera que los síntomas de estas enfermedades o procesos sean menos severos.
El hecho de que la reserva cognitiva tenga un sustrato biológico en base a características cerebrales innatas tales como el tamaño del cerebro, el número y la densidad neuronal o la calidad y cantidad de sinapsis y un sustrato adquirido que depende del ambiente y de las habilidades que la persona ha ido desarrollando a lo largo de su vida nos permite diferenciar entre dos tipos de reserva cognitiva: la activa y la pasiva.
Reserva pasiva
También conocida como reserva cerebral. Se definió como el tamaño físico del cerebro: el número de neuronas en el cerebro.
Algunas investigaciones han demostrado que aquellas personas con cerebros más grandes, con más neuronas o más sinapsis serían más resistentes al daño ya que cuentan con una mayor porción de su cerebro funcionando adecuadamente tras la lesión cerebral. El término pasivo se utiliza porque no podemos cambiar el tamaño de nuestro cerebro.
Reserva activa
O solamente reserva cognitiva. Se refiere a la capacidad cerebral para compensar los cambios en las estructuras cerebrales relacionadas con la edad o una determinada patología.
La reserva activa evitaría que la capacidad de funcionamiento cerebral se vea mermada y que, personas de elevada edad o con daños cerebrales presenten un funcionamiento cognitivo mejor a lo esperado ya que sus redes neuronales son capaces de poner en marcha procesos compensatorios.
Entonces, ¿previene la reserva cognitiva las enfermedades neurodegenerativas como el Alzheimer o la demencia senil?
Aunque actualmente no se dispone de ninguna investigación que pueda demostrar con rotundidad que la reserva cognitiva pueda prevenir la aparición y el desarrollo de enfermedades neurodegenerativas lo que sí ha quedado demostrado es que la reserva cognitiva parece estar asociada con el retraso de los síntomas. Es decir, una reserva cognitiva alta no detiene el proceso neurodegenerativo pero actúa como factor protector de la aparición de síntomas.
El cerebro con mayor reserva cognitiva es capaz de retrasar la aparición de los síntomas relacionados con la demencia, pero no eliminarlos. De esta forma, y al no estar relacionada con la enfermedad en sí sino con sus síntomas es por lo que mayores niveles de reserva cognitiva se relacionan con un mayor periodo de tiempo sin la aparición de los síntomas aunque, cuando aparecen los primeros síntomas son mucho más intensos ya que parece ser que el cerebro llega a un punto en el que ya no es capaz de compensar los daños.
Así, los estudios también han demostrado cuales son los factores que se encuentran relacionados con una mayor reserva cognitiva, destacándose que son las personas con mayor nivel educativo, una vida laboral activa y mayor participación en actividades de ocio y estimulantes las que presentan mayor reserva cognitiva. Estos factores, por su parte, se encuentran directamente relacionados con el nivel socioeconómico siendo por tanto, difícil diferenciar la influencia de cada uno de ellos.
Cómo evitar la curva del olvido
Seguramente te ha pasado más de una vez que poco después de leer un artículo o haber asistido a clase recuerdas muy poco o prácticamente nada, no acordándote casi de la temática. Igualmente, después de haber estudiado es más que posible que no puedas recordarlo ya que, incluso lo que memorizamos, empieza a desintegrarse muy rápidamente pocas horas después de haberlo estudiado.
La Curva del Olvido
Uno de los primeros estudios sistemáticos que se llevaron a cabo respecto al olvido fueron los experimentos de memoria de Ebbinghaus (1885), definiendo lo que se conoce como la curva del Olvido.
Para ello, este psicólogo decidió estudiar la memoria investigando su propia capacidad memorística. Creó 2.300 sílabas carentes de significado (consonante-vocal-consonante, por ejemplo “IFD”) y las agrupó en listas. El estudio consistió en aprender listas de 13 silabas que repetía hasta no cometer ningún error en dos intentos sucesivos. Posteriormente, evaluó su capacidad de retención con intervalos entre veinte minutos y un mes.
Los resultados encontrados mostraron que el olvido se producía ya, incluso tras los intervalos más cortos y que se incrementaba a medida que pasaba el tiempo, mucho al principio, y más lentamente después en una función logarítmica.
Así, los resultados de los experimentos indican que tras el momento de la memorización de la lista el nivel de recuerdo bajaba drásticamente en los primeros momentos, pudiendo desvanecerse de la consciencia más de la mitad del material aprendido a lo largo del primer día. Después de esto el material sigue desvaneciéndose, pero la cantidad que se olvida en un tiempo determinado va disminuyendo hasta llegar a un punto, aproximadamente a partir de la semana, en que no se produce mayor pérdida.
Para estimar la tasa del olvido en cada periodo se utilizó el «método de los ahorros«, consistente en medir el tiempo que tardaba en reaprender la lista en cada intervalo, de forma que cuantos más ensayos necesita para volver a aprenderla mayor era el olvido.
Ebbinghaus demostró que se olvidaba el 75% de lo aprendido al cabo de tan solo 48 horas. Esa conclusión ha sido apoyada por otros autores como Bloom en el año 1981.
Desde la perspectiva del autor, la perdida entre el material que se aprende inicialmente y el que se mantiene es debido tanto al paso del tiempo como a la no utilización de la información. Es lo que se conoce como la Teoría del decaimiento por la cual la pérdida de información es debida principalmente al poco uso dado a la información, con lo que la huella de memoria dejada en nuestro organismo se debilita y desvanece con el paso del tiempo.
Datos aproximados pero realistas según la curva del olvido:
un día después de haber estudiado y no haber repasado, se puede llegar a olvidar un 50% de lo estudiado
2 días después, el recuerdo será de aproximadamente el 30%
1 semana después, fácil que el recuerdo no llegue al 3 %
Si a la curva del olvido se le añade la variable repaso se obtiene una nueva gráfica totalmente diferente. Así, según esta nueva gráfica si al día siguiente de estudiado un material se hace un repaso se vuelve a recordar un 100% y, lo que es más importante, la curva del olvido se modifica.
La conclusión es obvia, si queremos modificar la curva del olvido y lograr un aprendizaje más eficaz debemos repasar pero…
¿Qué debemos repasar?
Es más útil repasar de un material que no sea el mismo que se ha utilizado para el aprendizaje, ya que esto sería un segundo aprendizaje y no un repaso. Se debe repasar a partir de esquemas, resúmenes, subrayados, mapas conceptuales,… que se hayan realizado sobre el tema
¿Cuántas veces y cuándo hay que repasar?
Analizando la curva del olvido sabemos que, si no se repasa la información en las 24 horas siguientes al aprendizaje se habrá olvidado aproximadamente la mitad de lo aprendido. Por lo tanto, es recomendable repasar el día siguiente y, como norma general, cuantas más veces mejor, pero como mínimo:
un primer repaso antes de 24 horas del primer aprendizaje, lo que nos permitirá recuperar el 100% de lo aprendido
uno o dos repasos intermedios entre los días 7 y 15 del primer aprendizaje
un repaso final previo a la prueba de memoria (el examen) en que, y si se han realizado repasos intermedios podremos llegar a tener una tasa de recuerdo del 90% de lo aprendido inicialmente
¿Te atreves a probar con los repasos y nos cuentas? Si tienes alguna duda o sugerencia, ¡no dudes en comentar!
Lenguaje Corporal: ¿Qué significan los brazos cruzados?
El lenguaje corporal, junto con la entonación vocal, forma parte de la comunicación no verbal.
Es una forma de comunicación que utiliza los gestos, posturas y movimientos del cuerpo y rostro para transmitir información sobre las emociones y pensamientos del emisor. Suele realizarse a nivel inconsciente, por lo que habitualmente es un indicador del estado emocional de las personas.
Dentro del amplio campo del lenguaje corporal, las posturas corporales tienen gran incidencia ya que transmite confianza y seguridad o, todo lo contrario. Un caso específico que ha recibido gran atención por los expertos en comunicación no verbal son los brazos cruzados, una postura estereotipada que, sin embargo, debe ser analizada con gran cuidado y siempre recordando que no se pueden sacar conclusiones sobre ningún gesto sin tomar en cuenta el contexto en el que se está observando.
Así, aunque típicamente los brazos cruzados indican que alguien no quiere hablar, también muchas veces lo hacen cuando hace frío o cuando su silla no tiene reposabrazos pero,
¿Por qué se asocia con inseguridad, aislamiento o defensa? ¿que sabemos de los brazos cruzados?
Durante la infancia el ser humano se esconde detrás de una barrera para protegerse. Cuando un niño se encuentra en medio de una situación amenazadora, se esconde tras los objetos tales como mesas, sillas, muebles o las propias piernas de la madre.
Esta ocultación se sofistica con el paso del tiempo y más o menos a partir de los seis años, cuando esconderse detrás de objetos se considera inaceptable, el individuo aprende a cruzar los brazos tensamente sobre el pecho siempre que se siente amenazado.
En la pubertad, se comienza a ser consciente de que ese gesto ha de ser menos evidente, motivo por el que se ejecuta relajando los brazos un poco y combinándolo con el de las piernas cruzadas. De esta forma, con el paso del tiempo, el cruce de brazos suele evolucionar todavía más hasta ser todavía menos explícito para las personas con las que se interactúa. Así, cuando se cruza uno o ambos brazos sobre el pecho se forma una barrera cuyo significado está relacionado con el intento inconsciente de bloquear lo que se interpreta como una amenaza en unas circunstancias que no son las deseadas.
Los brazos se cruzan sobre la zona del corazón y los pulmones para proteger estos órganos vitales y evitar que sufran daños, un aspecto que fortalece la idea de que las postura de cruzarse los brazos sea innato (los monos y los chimpancés también cruzan los brazos para protegerse de un ataque frontal). Por tanto, una persona que adopte una actitud nerviosa, negativa o defensiva, es fácil que cruce los brazos firmemente sobre el pecho exhibiendo su sensación de amenaza.
Algunas personas afirman que se sienten cómodas con los brazos cruzados, sin embargo, una premisa de la comunicación no verbal indica que cualquier postura o gesto es cómodo cuando le acompaña la actitud correspondiente. Por tanto, si el sujeto tiene una actitud nerviosa, negativa o defensiva, se sentirá cómodo con los brazos cruzados y, sin embargo, cuando alguien se divierte, está relajado y colaborador normalmente no se mantiene cómodo con esta postura. En investigaciones realizadas se comprueba que, por ejemplo, cuando el público se cruza de brazos en una conferencia no sólo tiene pensamientos negativos sobre el orador, sino que además presta menos atención a lo que se dice.
En la postura de cruces de brazos se establecen varias subcategorías:
Brazos cruzados sobre el pecho. Es un gesto que se hace para establecer una barrera entre la persona que los cruza y algo o alguien que no le gusta a esa persona.Se trata de un gesto universal que se descodifica en casi todas las culturas y situaciones con un significado defensivo o negativo.Se puede observar entre desconocidos cuando participan en encuentros públicos, en colas, en ascensores o en otros muchos lugares en los que la gente se encuentra insegura.
El cruce de brazos reforzados. Esta postura incluye los puños cerrados en un cruce de brazos completo.Es un gesto que indica hostilidad siendo también una postura defensiva. Si aparece junto a una sonrisa con los labios tensos o con los dientes apretados y la cara enrojecida podría llegar a escenificar incluso un ataque verbal o físico.
El abrazo de los dos brazos. En esta postura las manos de la persona rodean con fuerza los antebrazos para reforzar la postura y evitar la exposición de la parte frontal del cuerpo, de alguna manera la persona que lo realiza parece querer consolarse a sí misma.Se trata de una postura que se observa normalmente en las salas de espera de médicos y dentistas y también en los aeropuertos, sobre todo en personas que montan en avión por primera vez.La actitud que transmite el abrazo de los dos brazos es negativa y reprimida.
Cruce de brazos con pulgares hacia arriba. Mantiene ambos dedos pulgares apuntando hacia arriba. Es un gesto que suelen exhibir las personas que se sienten orgullosas de sí mismas y que controlan a la vez la situación. Normalmente, se suela observar cuando el sujeto habla y mueve los pulgares subrayando e ilustrando sus comentarios. Es una manera de demostrar a los demás que el individuo confía en sí mismo, a pesar de que los brazos se siguen manteniendo en una situación protectora.
Formas camufladas de cruzar los brazos.
Muchas personas que se exponen a los demás, como la realeza, los políticos, personajes televisivos y estrellas de cine intentan disimular como pueden su nerviosismo e inseguridad.
Por este motivo, prefieren transmitir una actitud fría, calmada y controlada. Sin embargo, lo cierto es que su potencial estado de nervios, ansiedad o aprensión se filtra a través de formas camufladas de cruzarse de brazos y, al igual que en las situaciones típicas de cruce de brazos donde un brazo se desplaza por delante del cuerpo en dirección al otro brazo, en estos casos camuflados en lugar de que los brazos se crucen, una mano toca o sujeta un bolso, una pulsera, un reloj, un gemelo, o cualquier objeto en o cerca del otro brazo. De esta forma, la barrera queda conformada de nuevo logrando la sensación de seguridad pretendida.
Por ejemplo, los hombres que llevan gemelos suelen ajustárselos cuando tienen que cruzar un espacio en el que están expuestos a todo el mundo. En el caso de las mujeres, la utilización de barreras camufladas es menos visible ya que ellas pueden asirse a cosas como bolsos o carteras cuando son tímidas o se sienten inseguras.
Otra barrera sutil muy común es la de sujetar un vaso o una copa con ambas manos ya que aunque con una mano basta para sujetar el vaso, las dos permiten a la persona insegura formar una barrera de brazos prácticamente imperceptible. Un gesto que utiliza mucha gente, a pesar de que son pocos los que son conscientes de ello.
Y tu, ¿estás de acuerdo con estas categorías de brazos cruzados? ¿adoptas alguna de las formas camufladas? Cuéntanos tu experiencia….
Dificultades de aprendizaje
«Carmen es una niña de 11 años que cursa 6º de educación primaria. Suele aprobar la mayoría de los controles con un cinco o un seis, aunque a veces suspende, sobre todo en matemáticas y en aquellos casos en que no le da tiempo a terminar los exámenes «tengo que leer cinco o seis veces un enunciado para entender lo que he leído».
Aunque dedica el doble de tiempo que sus compañeros a las tareas escolares y en casa le ayudan y revisan los deberes, no logra obtener los resultados que quiere. Así, aunque procura prestar el máximo de atención en repasar lo que escribe es habitual que cometa errores aunque ya casi nunca se equivoca en fragmentaciones de palabras, por ejemplo, «esun niño» por «es un niño».
En casa están preocupados: Carmen se esfuerza y es muy trabajadora pero su hermana, a su misma edad, era mucho más autónoma y, dedicándole menos tiempo, obtenía mejores resultados».
Es un caso ficticio pero que responde a una problemática que afecta a entre un 10-15% de la población en edad escolar. Hablamos de las dificultades de aprendizaje, las más conocidos las que afectan a la lectoescritura que, en la mayoría de los casos no se detectan y que se encuentran directamente relacionados con el fracaso o con el abandono escolar.
Se trata de dificultades que, aunque duran toda la vida, se presentan sobretodo en alumnos de primaria y secundaria y condicionan que un niño con una inteligencia normal, sin problemas de visión o audición y una adecuada estimulación cognitiva tenga dificultades en uno o más aprendizajes escolares.
Algunos niños con problemas de aprendizaje pueden presentar también problemas de conducta, ya que prefieren presentarse a sí mismos como «malos» que como «estúpidos o torpes».
Las dificultades de aprendizaje se pueden agrupar en cinco categorías:
Problemas Escolares (PE),
Bajo Rendimiento Escolar (BRE),
Dificultades Específicas de Aprendizaje (DEA),estas se pueden dividir en Dificultades de lectura, dificultades de escritura y dificultades de las matemáticas. Son las más conocida.
Trastorno por Déficit de Atención con Hiperactividad (TDAH).
Discapacidad Intelectual Límite (DIL)
Estas dificultades no son una enfermedad ni tampoco se deben confundir con pereza. Se trata de dificultades que, con una detección precoz y un apoyo adecuado tanto a nivel socio-familiar como de aprendizaje permiten que se alcancen los objetivos académicos.
En cualquier caso, las dificultades de aprendizaje con un diagnostico tardío o con falta de apoyo o atención individualizada no solo afectan al ámbito educativo, sino que acaban afectando al desarrollo emocional y a la autoestima del niño además de añadir numerosas situaciones de estrés en el contexto familiar.
Necesidad de los conflictos entre padres y adolescentes
La adolescencia es el periodo de transición que vive el individuo desde la infancia a la edad adulta y se caracteriza por importantes cambios físicos, psicológicos y sociales.
Una de las características de la adolescencia que más nos preocupa son los conflictos familiares y, aunque es un hecho innegable que en la adolescencia existen conflictos producidos por estos cambios y que, esta consideración de la adolescencia como etapa conflictiva ha existido siempre, las relaciones entre padres y adolescentes dista mucho de ser un campo de batallas como muchos medios de comunicación nos presentan.
Sabes que estas palabras… «La juventud de ahora ama el lujo, tiene pésimos modales y desdeña la autoridad. Muestran poco respeto por sus superiores y prefieren insulsas conversaciones al ejercicio. Son ahora los tiranos y no los siervos de sus hogares. Ya no se levantan cuando alguien entra en casa. No respetan a sus padres. Conversan entre sí cuando están en compañía de sus mayores» se atribuye a Sócrates en el siglo IV a. de C.
Así, a pesar del aumento de la conflictividad que suele acompañar la llegada de la adolescencia, la mayoría de las familias superan los complicados momentos iniciales de la pubertad y primera juventud alcanzándose un nuevo equilibrio familiar, satisfactorio para padres e hijos.
Pero, ¿por qué se producen más conflictos en esta etapa?Algunos de los factores que influyen son:
Cambios hormonales. Las hormonas sexuales testosterona, progesterona y estrógeno que aparecen en la adolescencia y que son las responsables de los cambios corporales también tienen influencia sobre los estados emocionales del adolescente y así, sus continuos cambios de humor repercuten de forma negativa en las relaciones con los que les rodean.Además, los comienzos de la actividad sexual puede inclinar a muchos padres a ser más restrictivos y controladores con respecto a las salidas y amistades de los hijos, todo ello en el mismo momento en que estos buscan una mayor autonomía, con lo que los enfrentamientos serán más frecuentes.
Cambios cognitivos: aparición del pensamiento operativo formal, que permite al adolecente razonar sobre situaciones posibles o hipotéticas, y darse cuenta de que la realidad es sólo una pequeña parte de lo posible.Los niños y niñas más pequeños tienden a pensar que las cosas no pueden ser de forma diferente a como son. En cambio, a partir de la adolescencia, se desarrollan mecanismos cognitivos que propician una mejor comprensión de las ideas sociales y políticas, y serán capaces de pensar que la sociedad podría ser diferente, y por tanto, se podría cambiar.Este cambio de pensamiento les permite mostrarse más críticos con las normas y regulaciones y más rebeldes con las personas que les obligan a cumplir esas normas, es decir, padres y profesores, lo que en muchos casos puede ser una fuente inagotable de conflictos. El típico por qué tiene que ser así, por qué no puede ser de otra manera más justa.Además, estas nuevas capacidades intelectuales les permiten emplear en sus discusiones argumentos cada vez más sólidos y convincentes, lo que puede pillar por sorpresa a muchos padres y generarles mucha irritación y pérdida de control. El típico pero qué se ha creído el mocoso este, ¿¡ que sabe más que yo!?, cuando en realidad es que los adolescentes ya saben pensar como los adultos, pueden argumentar y pueden rebatirnos nuestros argumentos que, por otra parte, no son los únicos.
Desvinculación emocional de los padres. Para que adolescentes vayan ganando autonomía personal se requiere una desvinculación emocional de los padres que resulta más fácil si se buscan defectos a los mismos. Así, se produce una desidealización del padre y madre de forma que la imagen de perfección propia de la infancia es sustituida por una más realista.Esta desvinculación, necesaria para que pueda crear otros vínculos propios de la edad adulta y «abandonar el nido» representa una señal de madurez emocional por lo que, las críticas que los padres recibimos por parte de los adolescentes deben ser consideradas como un indicador madurativo y no como ataques personales.Al igual que cuando nuestros niños pequeños nos veían como “supermadres o superpadres” puesto que necesitaban sentirse seguros y crecer tranquilos pero nosotros sabíamos que no se correspondía con la realidad sino con una idealización propia de la infancia, con nuestros adolescentes ocurre lo mismo. El proceso de desidealización, que además resulta más fácil si se buscan los defectos, es una etapa psicológica necesaria para nuestros adolescentes.
El aumento del tiempo que pasan con el grupo de iguales va a permitir al adolescente una mayor experiencia en relaciones igualitarias y toma de decisiones compartidas, lo que les llevara a desear un tipo de relación similar en su familia, lo que no siempre será aceptado de buen grado por unos padres que se resisten a perder autoridad.
La crisis de la mitad de la vida. Aunque resulta habitual analizar sólo los cambios que se producen en el adolescente, la perspectiva sistémica analiza los conflictos familiares desde la relación entre los diferentes miembros de la unidad familiar ya que la conducta de un miembro de la familia afecta o está relacionada con el total de miembros de la familia.
Así, aunque en las familias con adolescentes las trasformaciones en relación a estos son las más relevantes los progenitores también están sujetos a cambios, coincidiendo habitualmente la pubertad de los hijos con la etapa de los 40-50 años de los padres. Este periodo, denominado por algunos autores crisis de la mitad de la vida, ha sido considerado como un momento difícil y de cambios significativos para muchos adultos lo que podría suponer una dificultad añadida a las relaciones entre padres e hijos durante la adolescencia.
Los conflictos en la adolescencia no son malos.Según estudios longitudinales, es decir, aquellos estudios que recogen datos sobre un grupo de sujetos, siempre los mismos, en distintos momentos a lo largo del tiempo, realizados en un grupo de 100 adolescentes desde los 13 hasta los 23 años, se ha confirmado que aquellos adolescentes que declararon tener más conflictos con sus padres a los 13 años fueron quienes mostraron un mejor ajuste psicológico al final de la adolescencia.
Así, estos estudios nos vienen a indicar que los conflictos entre padres-hijos en la adolescencia son necesarios para el desarrollo de la independencia de los hijos y para la creación de una identidad y autoestima sólida.
Beneficios de la música para el bebé durante el embarazo
En un conferencia sobre educación musical organizada por la Unesco y ante la pregunta de ¿cuándo conviene comenzar el estudio de la música?, Kodály, el gran pedagogo y musicólogo húngaro respondió “nueve meses antes del nacimiento”, luego modificó su respuesta diciendo “nueve meses antes del nacimiento… de la madre”
Actualmente se considera que durante el embarazo la música cobra un papel muy importante ya que, además de ayudar a la madre a comunicarse con su hijo ayuda al bebé a tranquilizarse y a estimular sus sentidos.
¿Cuándo empezar a escuchar música en el embarazo?
Todo aquello que es positivo para la madre lo será para su hijo y así, escuchar música es beneficioso durante todo el embarazo. El feto tiene un acceso constante y permanente al estado físico y emocional de su madre: a través de sus movimientos, de sus ritmos internos como el corazón o la respiración, por los cambios bioquímicos que se experimentan según se esté tranquila o alterada,…de ahí las recomendaciones de tranquilidad, optimismo y bienestar que beneficiaran, sin duda el desarrollo del embrión.
Teniendo en cuenta la maduración del feto el oído es el sentido dominante en la fase prenatal. La estimulación acústica que recibe el feto es más diversa que las restantes estimulaciones sensoriales (visual, táctil, olfatoria y gustativa). A los 22 días de gestación se inicia el desarrollo del sistema auditivo y finaliza aproximadamente a las 25 semanas. Además, el nervio que transmite la información auditiva al cerebro, el octavo nervio craneal, es el primero en desarrollarse.
Además, incluso antes de percibir los estímulos auditivos, el embrión es capaz de sentir estímulos sonoros y, así, aunque aún no pueda escuchar la música si puede percibirla a través de las vibraciones transmitidas por el líquido amniótico.
El entorno auditivo del feto está constituido por estímulos sonoros internos y, en menor medida, externos. Los primeros sonidos son, sin duda, los latidos del corazón, tanto los propios como los de su madre y la voz de su madre. Haciendo unos simpes cálculos aritméticos y considerando un embarazo normal de 30 semanas se obtienen una cantidad aproximada de 28 millones de latidos por lo que no es de extrañar que, después del nacimiento, los latidos del corazón tengan efectos relajantes sobre los bebes.
Entonces ¿Es buena la música durante el embarazo?
Además de los efectos positivos de la música en la madre, la música aporta efectos positivos directos al feto a partir del quinto mes, siendo, la música, uno de los elementos más efectivos para la estimulación auditiva y el desarrollo cerebral.
La música está formada por vibraciones estructuradas, de lo contrario sería ruido, y el cerebro funciona basándose en conexiones neuronales que almacenan y recuerdan más las formaciones estructuradas; de esta forma la música permite que el cerebro inmaduro fetal se estructure de forma más organizada y armoniosa.
Y, una vez que conocemos que la música resulta beneficiosa durante la gestación es importante saber qué música elegir. Seguramente hemos escuchado que lo mejor es escuchar música clásica y, preferiblemente de Mozart pero…
¿Es mejor la música clásica?
Aunque hay estudios que indican que, por ejemplo la música de Mozart relaja y la de Brahms produce agitación y nerviosismo estos resultados no pueden en absoluto generalizarse. Sabiendo que los compases musicales que sosiegan, al menos estadísticamente, suelen ser armónicos, no estridentes, interpretados con instrumentos melódicos: piano, flauta, arpa,.. y ausencia de instrumentos de percusión, a un volumen medio o bajo y a un tempo que suele ser inferior al de los latidos del corazón hay muchas opciones a considerar, siendo básico que sean músicas del agrado de la persona que la escucha. La repetición de la misma música también se ha evidenciado como positiva.
El efecto Mozart consiste en supuestos beneficios que produce el hecho de escuchar la música compuesta por Wolfgang Amadeus Mozart. Este efecto se generaliza a raíz de una primera investigación llevada a cabo con jóvenes universitarios y no con bebes los cuales mejoraban de forma transitoria sus habilidades viso espaciales después de escuchar música de Mozart. Posteriormente este experimento se realizo con otros estilos musicales comprobándose los mismos efectos siempre y cuando la música utilizada fuese agradable al que la escuchaba.
Por tanto, más allá del famoso pero no del todo cierto “efecto Mozart”, podemos concluir que la música más adecuada para antes de nacer será aquella que proporcione a la madre un estado de bienestar. Aquella con la que se sienta a gusto la madre, será la que beneficiará al bebé.
¿Podemos aprender a ser feliz?
Según demuestran diferentes estudios científicos cerca del 50% de las diferencias entre los niveles de felicidad de las personas depende de un rango fijo o valor de referencia, es decir, un factor biológico determinado genéticamente.
Además, en los estudios se ha visto que sólo el 10% de las discrepancias en nuestros niveles de felicidad se explica por las diferencias en las circunstancias de la vida: ser rico o pobre, sano o enfermo, hermoso o poco agraciado. Es decir, sólo el 10% son los considerados como factores sociales.
El 40% restante de nuestros niveles de felicidad depende de nuestro comportamiento, de las actividades deliberadas que hacemos todos los días.
Entonces ¿cómo podemos aprender a ser feliz?
El primer programa para enseñar felicidad se lo debemos a Fordyce. Su propuesta se basa en un principio muy sencillo: si uno puede ser como es la gente feliz, podrá también ser feliz. Analizando a las personas que subjetivamente se consideran feliz, los 14 rasgos que compendia su programa de la felicidad son:
Ser más activo y mantenerse ocupado.
Dedicar más tiempo a la vida social.
Ser productivo en un trabajo significativo.
Organizarse mejor y planificar las cosas.
Evitar las preocupaciones.
Reducir expectativas y aspiraciones (o adecuarlas correctamente).
Desarrollar un pensamiento positivo y optimista.
Centrarse en el presente.
Trabajar en busca de una personalidad sana (procurarse la salud mental).
Desarrollar una personalidad sociable y atractiva.
Ser uno mismo (‘natural’, ‘espontáneo’, ‘auténtico’, ‘sincero’, etc.). 1
Eliminar los sentimientos y problemas negativos.
Las relaciones íntimas son la primera fuente de felicidad.
Valorar la felicidad y perseguirla con entusiasmo.
Otra propuesta es la de Sonja Lyubomirsky, profesora de la Universidad de California y que presenta su programa en base a un decálogo para una vida plena:
Manifiesta gratitud. Para ser feliz es necesario valorar y agradecer lo que se tiene lo que permite gozar las experiencias positivas y evitar las quejas.Un pequeño ejercicio para introducir el hábito del agradecimiento consiste en introducir la siguiente rutina: antes de dormir revisar tres cosas buenas que nos han sucedido durante el día.
Cultiva el optimismo. Propone una actividad llamada “el diario del mejor yo posible”, que consiste en visualizar y escribir sobre cómo nos gustaría ser en un futuro (no referido a aspectos materiales sino comportamientos o actitudes que nos gustaría desarrollar).
Evitar las comparaciones sociales. El compararnos con el resto es un poso seguro de infelicidad. El reto consiste en convertirnos en la mejor expresión de nosotros mismos, más allá de lo que hagan otros. Para eliminar las comparaciones podemos acudir a ideas positivas sobre nosotros mismos, recuerdos o visualizaciones, en cuanto nos asalte la comparación.
Sé amable. Los estudios señalan que ser generosos y atentos con los demás permite registrar un incremento de la felicidad considerable.
Cuidar las relaciones sociales. Dedicar tiempo a comunicarse, manifestar apoyo y lealtad son algunas de las actividades que han demostrado eficacia para incrementar los niveles de felicidad.
Desarrollar estrategias de afrontamiento. Afrontar es tener en cuenta que siempre habrá dolor o estrés ya que siempre habrá acontecimientos negativos. Negar esta realidad solo produce conflictos y por eso, es recomendable buscar canales para expresar nuestro dolor y, de esta manera afrontarlo de forma positiva.Las técnicas de afrontamiento son diversas y particulares a cada individuo: desde una buena conversación a cualquier expresión artística, como la escritura o la pintura.
Aprende a perdonar. Las personas que perdonan manifiestan una disminución de sus emociones negativas y un aumento de su autoestima y su esperanza. Existen variedad de ejercicios para aprender a perdonar, como por ejemplo escribir una carta de disculpas o visualizar la situación de perdón.
Disfrutar. Se define el disfrute como los pensamientos o comportamientos que son capaces de generar, intensificar y prolongar el placer. Actividades como celebrar un éxito por pequeño que sea, rememorar experiencias exitosas junto a familiares o amigos,…
Compromiso. El compromiso con uno mismo y la adecuada identificación de los objetivos personales se relaciona directamente con el grado de satisfacción personal y autoestima.
Cuida de tu cuerpo. La meditación, la actividad física, y una buena higiene son hábitos que nos ayudan a sentirnos mejor.
Actualmente, Ben-Shahar, psicólogo americano profesor de la Universidad de Harvard es considerado todo un referente mundial en la enseñanza de la felicidad. Entre sus recetas destacamos estos consejos que contribuyen a alcanzar la felicidad:
Realizar algún ejercicio físico. Treinta minutos de ejercicio al día es el mejor antídoto contra la tristeza y el estrés.
Desayunar, lo que ayuda a tener energía, pensar y desempeñar con más éxito las actividades diarias
Listar aquellas cosas que nos dan felicidad. Recomienda escribir en un papel 10 cosas que nos den felicidad y de las que sintamos gratitud.
Ser asertivo. «Pide lo que quieras y di lo que piensas»
Gastar el dinero en experiencias y no en cosas
Enfrentar tus retos «No dejes para mañana lo que puedes hacer hoy». Recomienda escribir listas semanales de tareas y cumplirlas
Pegar recuerdos bonitos, frases y fotos de seres queridos por todas partes: por el frigorífico, el escritorio, el dormitorio,…
Saluda y sé amable con otras personas. Sólo sonreír cambia el estado de ánimo
Caminar derecho con los hombros ligeramente hacia atrás y la vista hacia el frente ayuda a mantener un buen estado de ánimo
Escuchar música
Comer de todo
Arreglarse para sentirse atractivo y…….
Usar zapatos que nos queden cómodos «si te duelen los pies es seguro que te pondrás de mal genio»
¿Qué te parecen estos consejos? ¿Qué haces tú para ser o intentar ser feliz?
Desmontando algunos mitos sobre el mindfulness
La esencia del mindfulness consiste en prestar atención de forma consciente al momento presente, reconocer lo que está sucediendo mientras está sucediendo, aceptando activamente el fluir de la experiencia tal cual se está dando.
Quedarse solo con lo que experimentamos sin agregar nada más es lo que la práctica de mindfulness permite y, sin embargo, algunas creencias generalizadas sobre qué es y qué reporta el mindfulness son erróneas y necesarias de aclarar antes intentar practicarlo en nuestro día a día:
1) El Mindfulness no es una técnica de Relajación basada en la Respiración
La relajación suele ser una consecuencia pero no un objetivo de la práctica de la Atención Plena.
El mindfulness es «simplemente» centrarse en el aquí y el ahora y, para ello se enfoca la atención en la respiración o en otros focos de atención de nuestro cuerpo, con el objetivo de tomar conciencia de lo que nos pasa en este momento, y cómo nos está pasando.
La respiración se considera un “anclaje” para orientarnos hacia el presente, y dirigir nuestra atención justo al momento en el que estamos, ya que nuestra respiración sólo se puede realizar en el presente.
2) El Mindfulness no es una forma de dejar la mente en blanco
Por el contrario, el mindfulness consiste en mantener un alta atención sobre el presente, en ser conscientes de lo que pasa por nuestra mente, en reconocer las emociones que nos producen nuestros pensamientos en el momento actual,… y, una vez hecho esto, volver a enfocarnos en la respiración sin enjuiciar lo que haya pasado previamente ya que
3) El mindfulness no es un método para pensar en positivo
En el Mindfulness durante la práctica, tanto formal como informal, intentamos no valorar ni juzgar (positiva o negativamente) las situaciones, de este modo nos desprendemos de las expectativas y recuerdos asociados a las situaciones presentes o futuras, lo que nos permite vivir cada momento en sí mismo. No valorar el momento nos permite concebir cada momento como único, sin prejuicios ni expectativas que nublen la experiencia presente.
4) El Mindfulness no es una terapia de reducción del estrés
El Mindfulness en sí mismo no es una terapia. Aunque su práctica suele producir efectos beneficiosos en la relajación y disminución del estrés, deberá complementarse con otras herramientas en casos patológicos, y en ningún caso podemos decir que el Mindfulness sea un sustituto de tratamientos psicológicos o médicos.
El Mindfulness no busca salir de la realidad sino ser consciente de lo que ocurre en cada momento, y aceptarlo sin resistencia.
5) El Mindfulness debe practicarse únicamente cuando haya una situación de desequilibrio.
Muy al contrario, el hecho de mantener la práctica en las fases de bienestar nos ayuda a seguir estando presente en esos momentos sin juzgarlos, contribuyendo a regular nuestro estado de ánimo sin caer en la euforia cuando todo “va bien” o en la depresión cuando las cosas no son como quisiéramos. La práctica cotidiana del Mindfulness en definitiva nos ayuda a aceptar sin enjuiciar, cada una de las situaciones por las que pasamos a lo largo de nuestra vida.
6) Mindfulness no es una técnica esotérica, mágica o religiosa
Aunque en su inicio tuviera un origen religioso, hoy día su práctica está libre de connotaciones místicas y se dirige a conectar con la realidad presente en el aquí y ahora. Las razones de sus beneficios están sobradamente estudiadas y explicadas por la psicología y no hay razones mágicas detrás de sus logros.
La práctica del Mindfulness, que algunas personas creen que es aburrida y monótona, nos permite, en cambio, descubrir y ver con ojos de “principiante” lo que nos va sucediendo en nuestra vida cotidiana, con lo cual cobran una nueva dimensión cosas que de otro modo nos hubieran pasado desapercibidas.
No obstante, es muy importante acceder sin expectativas a la práctica del Mindfulness, ya que la aceptación de las cosas tal y como son, sin juicios previos (prejuicios) o posteriores, es una de las premisas básicas de esta técnica.
Para empezar a practicar en la Atención Plena, te proponemos una serie de ejercicios:
Ejercicios para entrenar la atención plena:
Cepillar tus dientes atendiendo a las sensaciones que percibes en cada momento durante el cepillado.
Si de pronto tu pensamiento se dirige hacia otro sitio, al darte cuenta de que está en otro sitio, lo retomas y vuelves a enfocarte en el cepillado y en las sensaciones que te provoca.
Comer con atención plena
Procura, al menos en una comida al día, hacerla en silencio, sin poner televisión y sin tener el teléfono cerca, y prestando atención a cada trozo de comida que entra en tu boca. Mirando el aspecto de lo que vas a comer, saboreando cada bocado, reconociendo su consistencia, temperatura…
Caminar de forma consciente
Al menos uno de los trayectos que realices a lo largo del día, puedes hacerlo de forma consciente, es decir, prestando atención a la posición de tu cuerpo al andar, al movimiento de tus brazos, a la zona de tus pies que apoyas sobre el suelo o lo que haces cuando los levantas para dar el paso, observa las cosas que salen a tu paso como si fuera la primera vez que las ves, el aspecto de los árboles, de las tiendas, o de las personas con las que te cruzas.
Escuchar al que te habla
Muchas veces nos están hablando y estamos pensando en lo que vamos a contestar o en asuntos que nos importan más que la conversación que estamos teniendo.
Intenta a lo largo del día, al menos una vez, ser consciente de la conversación que tienes con una persona, escuchándolo con toda tu atención, sin juzgarlo, con una escucha plena.
Dibuja, aunque sean garabatos
Enfócate en el papel y el lápiz y empieza a hacer trazos indeterminados, los que te vayan saliendo, sin intención de pintar nada en concreto, sin juzgar si lo que pintas es más o menos bonito o si está mejor o peor realizado. Simplemente está presente en lo que estás dibujando en cada momento, y cuando acabes, puedes romper lo que has hecho para que no tengas la tentación de enjuiciarlo posteriormente.
¿Has intentado atender con atención plena algún momento concreto? Nos gustaría conocer tu opinión o si conoces algunas otras ideas ciertas o falsas en relación al mindfulness.
El dilema del prisionero: Intentando definir el conflicto
Si le preguntamos a distintas personas qué es un conflicto posiblemente nos darán definiciones distintas, al igual que las distintas disciplinas nos aportan visiones y enfoques diferentes. Pero a pesar de ello casi todos parecemos estar de acuerdo en que un conflicto entraña aspectos como disputa, problema, competencia, divergencia de puntos de vista, diferentes necesidades, etc.
Y, aunque ante un conflicto podamos tomar actitudes cooperativas o actitudes competitivas o adversariales, podamos resolverlos o prolongarlos, los consideremos destructivos o constructivos,… todos estamos de acuerdo en que la vida entraña, lo queramos o no, conflictos.
El dilema del prisionero
Hay dos acusados de asesinato: A y B. El fiscal quiere conseguir la máxima pena para ambos pero para ello necesita que al menos uno de los dos confiese.
Entonces idea un juego “perverso”, los aísla en celdas separadas y habla con cada uno de ellos independientemente proponiéndoles lo mismo: Puedes elegir confesar o no confesar, ahora bien:
– si ninguno de los dos confiesa la pena será leve, de cuatro años para cada uno. – si uno confiesa y el otro no, el primero saldrá libre y el otro cumplirá la máxima pena: cincuenta años. – si los dos confiesan la pena será de quince años para cada uno.
Desde la perspectiva individual de cada acusado su mejor opción es confesar, ya que si su compañero no confiesa, él saldrá libre y si confiesan ambos cumplirán quince años. Si A no confiesa pueden ocurrir dos cosas: que su compañero B confiese, entonces él cumple la máxima pena, o que su compañero B tampoco confiese con lo que ambos cumplirían una pena de cuatro años.
Si los dos se comunicaran, podrían ponerse de acuerdo en elegir la mejor opción para ambos: NO CONFESAR. Pero ninguno sabe lo que va a hacer el otro (¿es un traidor?, ¿puedo confiar en él?, ¿quiero arriesgarme a pasar mi vida en la cárcel?, ¿soy yo un traidor?, ¿me conformo con cuatro años de cárcel o apuesto por la libertad?, ¿me castigará mi compañero si lo delato?, ¿es una trampa del fiscal?….)
Si ambos eligen la estrategia de confesar, en realidad quien gana es el fiscal y ambos pasarán quince años en la cárcel. Pero, si uno quiere jugar pensando en la mejor opción para ambos (no confesar) y el otro juega pensando en él sólo se arriesga a “hacer el primo” y perderlo todo mientras su compañero sale libre.
El dilema presentado es un «juego» proveniente de la teoría de los juegos, desarrollada originariamente por un matemático y un economista (aproximadamente en los años 60) para el cálculo de probabilidades.
Puede parecer que el dilema del prisionero no es más que un pasatiempo matemático, sin embargo, las dos principales actitudes que podemos asumir al manejar los conflictos: cooperativa o adversarial, quedan ejemplificadas además de ayudarnos a conceptualizar un término tan polisémico como conflicto. El término conflicto no posee una definición única y clara, existiendo tantas definiciones de conflicto como autores y disciplinas intentan definirlo.
Hasta ese momento existía una distinción entre lo que se entendía por conflicto interno o psicológico y lo que se entendía por conflicto social y a partir de entonces, el conflicto se empieza a estudiar desde un punto de vista unitario conceptualizándose los conflictos en base a dos características:
los conflictos implican partes que son interdependientes y
el comportamiento ante el conflicto implica costes y beneficios para los implicados.
El conflicto ejemplificado en el dilema del prisionero es el denominado como conflicto total no cero o conflicto de motivos variados y sirve para ilustrar la mayoría de los conflictos de la vida humana en los que las alternativas, los motivos, las situaciones, las presiones, las posibles soluciones… son mucho más complejas que en los llamados conflictos de suma cero, que serían aquellos que se definen por presentar sólo dos posibilidades, ganar o perder y en los que lo que uno pierde es lo mismo que lo que el otro gana.
Un ejemplo de conflictos de suma cero sería una partida de ajedrez donde uno gana la partida y el otro la pierde (a menos que hagan tablas) pero y, en un caso tan sencillo como éste solo sería de suma cero si el conflicto se aislara de consideraciones humanas porque ¿acaso es lo mismo jugar con tu hijo pequeño para enseñarle (a lo mejor conviene dejarle ganar), que competir en un torneo, que jugar con el ordenador para aprender o pasar el tiempo?, ¿qué nos estamos jugando realmente?, ¿qué nos motiva?…
¿Cuál es el objetivo de la musicoterapia?
[vc_row][vc_column][vc_column_text]En los últimos años desde los centros educativos, talleres y asociaciones de niños, residencias de mayores, centros de día o incluso hospitales, las actividades y talleres de musicoterapia como disciplina centrada en el bienestar individual están siendo cada vez más habituales y, sin embargo, muchos no han oído hablar aún de ella.
¿Qué es la musicoterapia?
La musicoterapia es la utilización intencional de la música y el movimiento, a través de su escucha y ejecución, para facilitar la comunicación, promover la expresión, favorecer la integración social o controlar problemas como la ansiedad o el estrés de tal manera que se logren cambios y se satisfagan necesidades físicas, emocionales, sociales y cognitivas en los participantes.[/vc_column_text][vc_video link=»https://www.youtube.com/watch?v=JnSXn0hnGkE»][vc_column_text]
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¿Cuál es el objetivo de la musicoterapia?
Aunque nos pueda confundir el término terapia, el objetivo de la musicoterapia no es curar sino mejorar la calidad de vida de muchas personas, enfermas pero también sanas y, aunque originariamente la musicoterapia se ha conceptualizado desde el ámbito terapéutico, actualmente se han ampliado sus ámbitos más allá de sus fines como tratamiento.
Actualmente se considera una técnica de desarrollo personal, de autoconocimiento y de expresión, con eficacia comprobada en procesos de intervención socioeducativa al desarrollar capacidades personales como la creatividad, la percepción, la automotivación o la satisfacción y el bienestar personal.
Así, los espacios e instituciones donde las actividades musicales de creación o audición son utilizadas como técnica principal son cada vez más numerosos habiéndose comprobado su eficacia tanto en el ámbito terapéutico como en los procesos de intervención socioeducativa y de mejora personal.
Entonces, ¿la musicoterapia se utiliza con personas que no estén necesariamente enfermas? la musicoterapia está abierta a todo el mundo, de todas las edades.
El ser humano es musical por naturaleza. Es la única especie que crea sonido por el mero placer de hacerlo y escucharlo y, de una forma u otra la música está ligada a la vida de todas las personas. La música es el lenguaje de las emociones: mediante ella podemos expresar lo que sería imposible con palabras, y cualquier persona puede sentirlo y entenderlo independientemente de su sexo, edad o cultura.
Cualquier persona puede sentir sus beneficios y mejorar su calidad de vida, desde un bebé que necesita tranquilizarse y dormir, hasta personas mayores que conectan gracias al lenguaje universal de la música o niños con necesidades educativas especiales a los que la musicoterapia les ayuda a mejorar su comunicación y expresión emocional o focalizar su atención.[/vc_column_text][/vc_column][/vc_row]