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¿Es lo mismo entrenamiento que acondicionamiento físico?

La habilidad para poder ejecutar una actividad física radica, en primer lugar, en el estado previo del individuo y en los atributos que se relacionan con la habilidad para ejecutar la actividad física, para, de este modo, en un segundo momento, poder perfeccionar dicho desarrollo a través de la preparación específica.

El acondicionamiento físico

El acondicionamiento físico es el desarrollo de las cualidades físicas mediante el ejercicio para obtener un estado general saludable.

Las cualidades o capacidades físicas del ser humano son entre otras la resistencia, la fuerza, la flexibilidad y la velocidad, aunque todas ellas están interrelacionadas entre sí y su desarrollo conlleva a un mejor acondicionamiento físico integral.

Desarrollo de las cualidades físicas

Con el objetivo de lograr un desarrollo de las cualidades físicas se puede:

• Incrementar los niveles de actividad física, es decir, cualquier actividad que suponga un coste energético superior al gasto metabólico basal.

• Realizar ejercicios físicos, es decir, actividad física estructurada, programada, sistemática y repetitiva con objetivo de mejora. Este concepto es desde el cual se define el acondicionamiento como el proceso científico y pedagógico de guía para elevar la capacidad física a través del ejercicio físico.

• Realizar deporte, es decir, practicar una actividad física reglamentada, normalmente de carácter competitivo.

La actividad física no debe confundirse con el ejercicio. La actividad física abarca el ejercicio, pero también otras actividades que entrañan movimiento corporal y se realizan como parte de los momentos del juego, del trabajo, de las formas de transporte activas, de las tareas domésticas y de algunas actividades recreativas.

Aumentar el nivel de actividad física es una necesidad social, no sólo individual ya que la inactividad física es el cuarto factor de riesgo en lo que respecta a la mortalidad mundial (6% de las muertes registradas en todo el mundo).

El entrenamiento

El entrenamiento es la preparación física, técnica y psicológica para el desarrollo máximo de las capacidades del deportista.

Los objetivos del entrenamiento serán diferentes en función de la actividad deportiva que se practique y de la persona que reciba el entrenamiento.

A diferencia del entrenamiento específico de las diferentes disciplinas deportivas, en el ámbito de la actividad física para la salud los objetivos básicos del entrenamiento coinciden con los de acondicionamiento físico: mejorar las cualidades físicas y motrices con el objetivo de disminuir el riesgo de desarrollar problemas de salud y mantener una base de salud física positiva.

Objetivos del entrenamiento en el ámbito de la actividad física para la salud

Disminuir el riesgo de padecer enfermedades, mantener niveles saludables de colesterol, tensión arterial, grasa corporal, tolerancia a la glucosa, capacidad funcional y estrés.

Mantener una base de salud física positiva, mantener niveles saludables de flexibilidad del tronco, resistencia abdominal, flexibilidad, fuerza y resistencia muscular, grasa corporal, capacidad funcional y estrés.

El éxito de un correcto acondicionamiento físico

Teniendo en cuenta que no existen fórmulas mágicas ni parámetros inamovibles en relación a las intensidades, volúmenes o tipos de entrenamiento para alcanzar los objetivos propuestos, el éxito de un correcto acondicionamiento reside en la capacidad de ajustar constantemente la actividad física a la persona y no al revés.

Para que cualquier actividad física sea efectiva y tenga los resultados esperados debe estar bien programada, ajustada a las necesidades de cada persona y ser realizada de una manera sistemática.

Esta planificación de la actividad física, denominada como entrenamiento o acondicionamiento, además de asegurar la adherencia de los usuarios a la actividad y permitir conseguir los objetivos prefijados es la herramienta básica que tiene el entrenador personal para prevenir riesgos y lesiones innecesarias.

Programar bien una planificación del entrenamiento significa organizar correctamente las cargas de trabajo y los descansos.

De esta manera, el organismo tiene capacidad de reacción ante el estrés generado con el ejercicio y puede sobreponerse aumentando con ello su nivel de condición física.

Principios de entrenamiento y acondicionamiento físico

El conjunto de normas generales que posibilitan la planificación, control y organización del entrenamiento son los denominados como principios de entrenamiento que, aunque han sido aplicados tradicionalmente en el alto rendimiento, deben ser tenidos en cuenta para definir los objetivos concretos a conseguir con el entrenamiento en el ámbito de la actividad física para la salud.

Se trata de principios procedentes de la fisiología, la bioquímica, la psicología, la biomecánica… Algunos de los conceptos y teorías básicos que fundamentan los principios más generales se refieren a los mecanismos de adaptación y fatiga.

Aunque hasta el momento no se ha conseguido una clasificación de los principios generales, una de las clasificaciones más habituales diferencia entre principios biológicos y principios pedagógicos.

• Los principios biológicos serian aquellos que afectan a los procesos de adaptación orgánica y

• Los principios pedagógicos serían aquellos que hacen referencia más directa a la metodología empleada durante el proceso de entrenamiento

Principios del entrenamiento y del acondicionamiento físico

Especificar las actividades físicas hacia el acondicionamiento físico o el entrenamiento va a orientar los objetivos que se van a desarrollar en la planificación de trabajo, ¿conocías antes esta diferenciación? Nos gustaría conocer tu opinión al respecto. Además, te invitamos a echar un vistazo a nuestros itinerarios formativos, cursos, videocursos y talleres sobre la salud, el deporte y la nutrición.

FORMACIÓN RELACIONADA: Taller de Fitness | Evaluación de la condición física

10 tipos de clientes y cómo atenderlos para una venta exitosa

Cada persona percibe la compra de forma distinta, sus motivaciones, sus deseos y sus necesidades pueden no ser las mismas a las de otras personas. Incluso al comprar un producto o decidirnos por un determinado servicio, se sigue un proceso de decisión compra, a veces largo y, casi siempre, difícil de entender.

Esta variabilidad es la que obligaría a las empresas a crear productos y servicios con tantas modificaciones como personas hay, algo objetivamente imposible. Ello,  nos lleva a la necesidad de conjugar dicha diferenciación con las posibilidades reales de atención al cliente y para ello, una de las soluciones encontrada es la de agrupar a los clientes, según una serie de criterios comunes.

Se trata de establecer distintas tipologías de clientes con unas motivaciones y actitudes similares, aunque sea a grandes rasgos.

A continuación proponemos una tipología de clientes para que pueda usarse como guía orientativa. Hay que tener en cuenta que más que un patrón rígido de tipología de clientes, se trata de recomendaciones para que la venta sea exitosa según las diferentes situaciones en las que nos podemos encontrar en la atención al cliente:

1) El cliente INDECISO

Características

  • Se trata de un cliente con muchas dudas durante el proceso de compra.
  • Necesita tener información suficiente sobre las alternativas al producto o servicio que desea adquirir, por ello, en ocasiones, sale en busca de más información. La compra le lleva, por tanto, más tiempo que a otros clientes.

Manera de atenderle

  • No debemos imponernos ni impacientarnos.
  • Trataremos de ayudarle mostrándole nuestros productos o servicios, resumiendo los puntos importantes en diferentes ocasiones.
  • Le mostraremos una gama de productos o servicios limitada para evitar la saturación del cliente.

Errores a evitar

  • No debemos hacerle creer que su indecisión resulta algo extraño dado las características del producto o servicio que tratamos de vender.
  • Debemos dejarle espacio para que reflexione sobre su decisión, nunca agobiarlo.
  • Tampoco debemos presentarle un número excesivo de datos e información, pues aumentará su indecisión.

2) El cliente SILENCIOSO

Características

  • Se trata de clientes que hablan poco pero son buenos escuchando. No suelen mostrar sus emociones o motivaciones, por lo que es difícil saber qué piensa.
  • Evitan comentar el producto, pero mientras, suele reflexionar acerca de él en silencio.

Manera de atenderle

  • Ante este tipo de clientes debemos mostrar amabilidad e interés por sus necesidades a fin de buscar una respuesta, haciéndole alguna pregunta para ello.
  • Podemos utilizar catálogos o muestras para hacerle participar dando su opinión.
  • Es importante que cuando hable le mostremos un especial interés.

Errores a evitar

  • Nunca elevar la voz aun si no nos contesta, porque pensemos que no nos escucha.
  • Tampoco debemos interrumpirle cuando comience a hablar.
  • Evitar los silencios prolongados.

3) El cliente ASESOR / DISCUTIDOR

Características

  • Es un cliente que presenta deseos de discutir.
  • Tiende a mostrar un aire de superioridad con el personal de ventas, poniendo a prueba la paciencia del mismo.

Manera de atenderle

  • Debemos atenderlo con firmeza y seguridad.
  • Emplear un estilo asertivo sabiendo decir no cuando sea necesario sin ser agresivo.
  • Escuchar con paciencia, conservando la calma y el humor.

Errores a evitar

  • Trataremos de evitar las discusiones con el cliente, o dejarnos impresionar por su sarcasmo.
  • No consideraremos sus críticas como ofensas personales ni mostraremos indicios de temor.

4) El cliente ENTENDIDO / ORGULLOSO

Características

  • Se trata de personas con alta autoestima personal y profesional, que creen conocer todas las características del producto y la empresa.
  • Buscan controlar la situación y la conversación.
  • Tienden a mostrar cierta superioridad hacia el personal de venta y reaccionar de forma negativa hacia los consejos.
  • Tiende a buscar elogios y exigir respeto, haciendo exhibición de sus conocimientos y/o estatus social.

Manera de atenderle

  • Debemos atenderle aportando datos objetivos y hechos probados del producto o servicio que estamos ofreciendo.
  • Escucharlo de forma activa, mostrando interés por sus palabras. Mostrar calma y tranquilidad.
  • Ser asertivo expresando las opiniones con seguridad.

Errores a evitar

  • Resulta inútil tratar de demostrarle que está en un error. Tampoco debemos manifestar impaciencia o debilidad, ni interrumpir bruscamente la conversación, pues se sentirá ofendido.
  • No hacer elogios inmerecidos, pues éste cliente suele distinguir perfectamente cuando son elogios y cuando son apreciaciones falsas.

5) El cliente AMISTOSO

Características

  • Tienden a mostrarse receptivo y pacífico. Al conversar con él nos da la razón con frecuencia.
  • Tiende a mostrar cierta indecisión a la hora de realizar la compra.

Manera de atenderle

  • Si la decisión se alarga mucho, conviene realizar un resumen de los aspectos sobre los cuales hay acuerdo.
  • Se debe hacer hincapié sobre una oferta concreta, y forzar el acuerdo cuando se perciben señales de que es posible.

Errores a evitar

  • No debemos confiarnos demasiado, ya que si se tarda demasiado en cerrar la compra pueden que decidan no realizarla en ese momento debido a su tendencia a la indecisión.

tipos de clientes y cómo atenderlos

6) El cliente REFLEXIVO o METÓDICO

Características

  • Se trata de personas que muestran necesidad de autonomía, orden y exploración.
  • No suele exteriorizar su interés inicial por la compra.
  • Buscan información completa y objetiva, valorando pros y contras.

Manera de atenderle

  • Debemos mostrar calma, y repetir la argumentación tantas veces como sea necesario.
  • Nuestra argumentación debe ser completa y objetiva, dándole además al cliente tiempo para pensar.

Errores a evitar

  • Para que la compra finalice con éxito no debemos mostrar nuestra inquietud, ante su indecisión, ni presionarlo para que se decante por el servicio o producto que ofrecemos.

7) El cliente CONSERVADOR / ENTUSIASTA

Características

  • Este tipo de cliente disfruta de la conversación, en ocasiones relata historias de carácter personal.
  • Pasa de un tema a otro olvidándose de la propia compra. Tiende a ser repetitivo en sus argumentaciones y no escuchar a los demás. Pese a ello suele interesarle la opinión de los dependientes.

Manera de atenderle

  • Debemos tratar de volver la conversación hacia la venta si nos desviamos de ella. Es conveniente ser breve en la exposición, presentando los puntos centrales del producto o servicio.
  • Así mismo, conviene que adoptemos una actitud firme, llevando el mando de la situación. Suele ser de gran ayuda recurrir a la opinión de otros clientes sobre el servicio o producto.

Errores a evitar

  • No debemos mostrar cansancio ni aburrimiento, tampoco romper su entusiasmo, o entrar en conversaciones o discusiones personales sobre asuntos personales del cliente.

8) El cliente TÍMIDO

Características

  • Son clientes que evitarán mirar a los ojos y tratarán de mantener cierta distancia con los vendedores.
  • No se sienten cómodos mostrando sus opiniones, quejas o dudas ante otros clientes.

Manera de atenderle

  • Debemos tratar de generar un clima de confianza, ofreciéndole catálogos u otros soportes visuales que hagan la conversación más relajada, sin necesidad de un contacto visual continuo.
  • Debemos aportar consejos y sugerencias, pero no hacerlo en presencia de otros clientes, para que ellos manifiesten también sus dudas de una forma cómoda.

Errores a evitar

  • No debemos forzarle a mantener la mirada, o acercarnos demasiado limitando su espacio personal.
  • Tampoco es aconsejable preguntarle sobre sus opiniones o dudas, especialmente en presencia de otros clientes.

9) El cliente ESCÉPTICO

Características

  • Muestra una marcada tendencia a sobrevalorar los aspectos negativos de los productos y a infravalorar los datos positivos.
  • Considera que puede estar siendo manipulado por técnicas de venta o estrategias de marketing.
  • Muestra un continuo estado de autodefensa

Manera de atenderle

  • Debemos destacar datos y hechos objetivos del producto o servicio, destacando primero las desventajas y luego todas las ventajas que puede ofrecer.
  • Debemos también ser pacientes ante sus dudas u objeciones, hablando con seguridad.

Errores a evitar

  • No debemos ocultar las desventajas del producto o servicio, ni discutir acerca de los aspectos negativos que el cliente señala.
  • Tampoco mostrar signos de impaciencia o considerar las dudas como algo excepcional.
  • Se aconseja permanecer a su lado hasta finalizar la compra.

10) El cliente OCUPADO

Características

  • Este tipo de clientes no tiene tiempo para nada. A la vez que realiza la compra puede estar haciendo otras operaciones de forma simultánea.
  • Dicha intensidad de ocupación puede ser síntoma de gran actividad, pero también de mala organización y desorden

Manera de atenderle

  • Debemos de tratar que se relajen y centren su atención en la conversación.
  • Peguntas como ¿cómo puede usted atender tantos asuntos a la vez? son una buena forma de captar la atención.

Errores a evitar

  • No debemos forzarlos a centrar su atención, más vale posponer la venta para otro momento si vemos que el cliente no puede ofrecernos atención.
  • Tampoco debemos mostrarnos como si no entendiéramos tal estado de agitación, aunque así sea, pues puede causar una reacción negativa del cliente.

De los 10 tipos de clientes, ¿cuál es tu experiencia con cada uno de ellos? ¿Conoces alguna otra situación típica en la atención al cliente?

FORMACIÓN RELACIONADA: Curso de Técnicas de Marketing y Ventas

Tipos de eventos: definiciones y clasificación

Es difícil acometer una clasificación de los eventos ya que, por su propia definición, todos los eventos son diferentes, únicos y responden a una gran diversidad de objetivos para cada entidad o persona que los promueve. Además, cualquier clasificación que se realice para los diferentes tipos de eventos puede ser actualizada constantemente, no en vano, una de las características definitorias de los eventos es la creatividad y la originalidad.

Teniendo en cuenta que los eventos pueden concebirse de forma individual o en conjunto, por lo que clasificar a un evento en una tipología no lo excluye de estar incluido en otra u otras clasificaciones, podemos elaborar una primera clasificación.

Eventos de empresa y corporativos

Hace referencia a los eventos que se desarrollan con objetivos empresariales, tanto los relacionados con los empleados (comunicación, entrenamiento, incentivos,…) como los relacionados con los clientes.

En los eventos corporativos destacan los eventos de marketing y relaciones públicas. Se trata de un acto especial que sirve a una persona, grupo o compañía para presentar o potenciar un determinado producto/servicio o fortalecer una determinada marca, es decir, desde esta perspectiva el evento es considerado como un acto mercadotécnico que se usa para ofrecer a los clientes o potenciales clientes la oportunidad de un acercamiento más directo con la marca con el objetivo de fidelizarlos frente a la competencia.

Unos tipos de eventos especiales en marketing son las exhibiciones y ferias. Se trata de eventos conjuntos entre entidades, cuyo objetivo es “hacer negocios” entorno a un tema. Su diferencia principal con respecto a otros tipos de eventos de marketing es que en ellos se muestran productos o servicios competitivos, por lo que dentro del evento general se incluyen eventos específicos para lograr identidad de marca de cada uno de los participantes. En general, se trata de eventos que pueden lograr un alto impacto comunicativo, pero que requieren un alto presupuesto, así como una cuidadosa planificación que tiene que partir de unas metas y un público objetivo bien definidos.

Eventos con causa y de recaudación de fondos

Son los eventos benéficos, promovidos por grupos solidarios con el propósito de conseguir ingresos, apoyo y/o sensibilización a una determinada causa.

Espectáculos y eventos de ocio

Son tipos de eventos que se diseñan explícitamente como experiencia de disfrute y entretenimiento, con un marcado acento en la difusión artística única, es decir, en la presentación de productos culturales a un público más o menos amplio.

Eventos deportivos

Son eventos en los que se participa o se observa un espectáculo deportivo. Incluyen actividades deportivas, recreativas y competiciones deportivas.

  • En los eventos deportivos, culturales o artísticos se diferencian claramente los de tipo festival o no concurso y aquellos de tipo competencial o valorativos.
  • Los eventos culturales pueden hacer referencia a las distintas artes (artes escénicas, musicales, fotografía, literatura…), por lo que cada tipo de evento requerirá de un espacio físico adecuado a sus características, una determinada implementación técnica, una estrategia de difusión determinada… Una tipología especial son los eventos multidisciplinares, donde su realización implica la sumatoria de múltiples eventos que se desarrollan de manera sucesiva y/o simultánea.

Eventos de la administración central y/o local

Son cualquier tipo de evento promovido o creado por partidos políticos, comunidades o entidades de la administración.

Eventos sociales

Se orientan hacia el ámbito privado o familiar y pretenden celebrar o conmemorar un acontecimiento religioso, de la comunidad o social. Algunos de los ejemplos más representativos de los eventos sociales son las bodas, las comuniones, los bautizos, los cumpleaños y las reuniones con amigos y/o familiares. Un tipo de evento social cada vez con mayor presencia son las graduaciones.

Estos tipos de eventos no hay duda de que deben ser consideradas eventos, pero ¿son los funerales un tipo de evento social?

Si atendemos a las características de los eventos sociales y las comparamos con los eventos funerarios podemos ver que, exceptuando el carácter lúdico que suele ser definitorio, otras características en cuanto a utilización de espacios y elementos decorativos, el refuerzo de vínculos emocionales y sociales entre los asistentes o las tradiciones y protocolo funerario existente son suficientes para considerarlos un evento social.

→ Los funerales de estado no son eventos sociales, son  eventos públicos, ya que están celebrados por una entidad pública tras el fallecimiento de una figura oficial.

Así, los funerales son un acto privado que requiere organización. Más incluso, las actividades que hay alrededor de un funeral requieren ser organizadas en un tiempo récord. Además, y aunque la tradición de funerales  “especiales” está más extendida en países anglosajones, hispanoamericanos y en las culturas orientales, cada vez son más los funerales que se realizan fuera de los rituales fúnebres religiosos. Funerales que buscan reflejar la vida y los gustos del fallecido y que nos hacen pensar que quizás estamos al comienzo de un nuevo segmento de mercado que requiera la figura profesional, a semejanza de lo que ocurrió con las bodas con la figura del wedding planner.

Reuniones o convenciones

Se consideran así a los eventos cuya actividad principal es el intercambio de información, debate o discusión con un propósito de formación y/o mantener las relaciones de equipo. Por ejemplo, las convenciones de ventas que se realizan generalmente al final de un ejercicio con el objetivo de informar sobre los resultados y motivar a los trabajadores y/o directivos para el siguiente.

La principal diferencia entre convención o reunión se encuentran en la periodicidad con la que se convocan, en su duración y en el volumen de asistentes.

Un tipo de convención más abierta, normalmente convocada por asociaciones o instituciones de un determinado colectivo, para poner en común progresos, investigaciones, etc. sobre una materia en cuestión son los congresos. Suelen ser periódicos, realizados de forma anual o bianual, y la sede suele ser rotativa, con una duración de unos 2-4 días. Análogo a los congresos se encuentran las jornadas corporativas que incluyen además del objetivo informativo, un objetivo relacional y en ellas se organizan, por tanto, diferentes actividades lúdicas o recreativas.

En los simposios, por su parte, suele abordarse un tema específico por parte de diferentes expertos que dan su punto de vista sobre la materia en común en un tiempo determinado para cada uno de ellos que no es demasiado extenso. Es habitual que antes de concluir el evento puedan hacerse preguntas. En muchos casos, los participantes también presentan sus conclusiones finales.

Otras clasificaciones

Otras posibles clasificaciones permiten diferenciar entre eventos internos y eventos externos, considerando internos a los que convocan a un público estrechamente vinculado con la promoción del evento y los eventos externos aquellos que se dirigen a un público no vinculado directamente al mismo y, por lo tanto, a un público más heterogéneo. Los eventos externos pueden, a su vez, clasificarse en eventos dirigidos a los medios de comunicación y eventos dirigidos a público.

Con respecto a la audiencia, los eventos se clasifican desde eventos internacionales a eventos dirigidos a una comunidad local y dentro de esta clasificación se incluye la categoría de gran acontecimiento o mega event, aquellos eventos culturales o deportivos que tienen una gran repercusión a nivel social que se traduce en una fuerte presencia en los medios de comunicación. Normalmente están organizados por combinaciones variables de organizaciones gubernamentales y no gubernamentales nacionales e internacionales.

Según el número de participantes

Por último, atendiendo al número de participantes, la clasificación más generalizada para los diferentes tipos de eventos es:

  • Evento pequeño (entre 50 y 250 participantes)
  • Evento mediano (entre 250 y 500)
  • Gran evento (entre los 500 y hasta 2.000 participantes) y
  • Mega eventos (más de 2.000 participantes)
  • Los mini eventos (entre 35 y 45 participantes)

FORMACIÓN RELACIONADA: Curso de Producción y Organización de Eventos

El desarrollo del lenguaje en los niños preescolares

Se llama desarrollo del lenguaje al proceso cognitivo por el cual los seres humanos, haciendo uso de su competencia lingüística innata, ​ aprenden a comunicarse verbalmente usando la lengua natural de su entorno. Se trata de un proceso que, aunque comienza en el momento del nacimiento y se prolonga hasta la  pubertad, sucede principalmente durante los primeros 4 o 5 años de vida del niño.

El desarrollo del  lenguaje, estrechamente relacionado con los procesos cognitivos y socio-afectivos va, en un principio, acompañado de gestos y de mímica, que van desapareciendo a medida que se va desarrollando. Así, se aprecian dos fases:

Fase prelingüística

En esta fase el niño juega con sus órganos de fonación, con sensaciones musculares, vibratorias y auditivas, etc., y al principio la práctica de ejercicios se hace por simple placer motor.

Posteriormente, se establecen relaciones y las manifestaciones sonoras están ligadas a estados de necesidad y hambre, para apropiarse de objetos o reclamar la presencia de adultos.

En esta fase el adulto desempeña un papel importante, pues el niño necesita oírle hablar y necesita repetición de acciones verbalizadas (es adecuado hablarle en la comida, durante los cambios…). Tenemos que tener en cuenta que nunca es demasiado pronto para verbalizar nuestras acciones o actos a los niños, aunque no las comprenda.

Fase lingüística

Se caracteriza por la utilización del lenguaje propiamente dicho y comienza hacia el primer año de vida.

La adquisición del lenguaje se realiza de forma progresiva de acuerdo a los siguientes niveles:

  • Nivel fonológico: emisión y perfeccionamiento de sonidos
  • Nivel semántico: adquisición de palabras con significados
  • Nivel morfosintáctico o de construcción de frases

 

El lenguaje,  en un principio,  se manifiesta a través de un monólogo, sin desempeñar función social, y se utiliza para reforzar la acción y acompañar algo que está haciendo.  En presencia de otros niños se da un monólogo colectivo.

Posteriormente, el lenguaje se utiliza para hacerse comprender y contribuye a la socialización, tiene ya función social.

Manifestaciones lingüísticas

  • En las primeras manifestaciones lingüísticas el niño se expresa a través de la palabra-frase: «pan» por «quiero pan«, y por tanto, es necesario atender al contexto para la comprensión. El niño da sentido a la expresión a través del gesto, de la mímica, del tono, de la actitud…, que actúan a modo de recursos que completan las deficiencias del vocabulario.
  • Alrededor de los 15-18 meses hay un desfase grande entre el nivel de comprensión del lenguaje y la capacidad de expresión. En el nivel fonológico reduce las palabras, por ejemplo “galleta» por «teta”, duplica silabas “chupete» por «tete” y modifica las vocales “funciona» por «fonfona”. Llega a tener alrededor de 30 palabras.
  • Sobre el segundo año asocia dos palabras y, en su vocabulario,  puede llegar a manejar 400 palabras de su entorno más inmediato. En esta fase es frecuente la sobreextensión, llamar igual a todos los objetos con la misma cualidad, por ejemplo todos los hombres son papás, y la infraextensión, restringiendo el uso de palabras a determinados contextos, por ejemplo, son solo patatas las patatas fritas, pero no otro tipo de patatas.

 

En esta edad el niño sigue simplificando las palabras del lenguaje adulto, eliminando las consonantes l y r en sílabas dobles, “chicle» sería «quique”; eliminando los sonidos que no conoce por otro que sí conoce “arriba» sería «abiba”; y suprimiendo sílabas en palabras largas, como “chubasquero» por «chusquero”.

  • A partir de los 3 años el niño puede construir frases que además de nombres y verbos incluyen de manera sucesiva adjetivos, adverbios, pronombres, artículos y finalmente preposiciones. Empieza también a utilizar frases interrogativas.
  • A partir de los cuatro años su lenguaje está bastante estructurado, pregunta mucho y es el momento de jugar con el lenguaje.
  • A partir de los cinco años puede realizar un largo discurso aunque todavía confunde, por ejemplo, las oraciones pasivas y sigue teniendo problemas en las consonantes vibrantes (rr) y en silabas trabadas y mixtas, como en “microbio» por «micobrio”.

 

Aunque el desarrollo del lenguaje se lleva a cabo de manera natural en interacción con el medio, hay que tener en cuenta las siguientes estrategias metodológicas para favorecer el desarrollo del lenguaje:

  • Es bueno dialogar con el niño. Se han de establecer rutinas para que el niño llegue a anticipar las posibles acciones y sucesos que vayan a ocurrir: «ahora nos vamos a poner el pijama«. Es conveniente nombrar todas las acciones y objetos que se manipulan continuamente. También es necesario hacer preguntas a los niños, incitarles a preguntar, ofrecer explicaciones adecuadas a su experiencia…
  • Se mostrará interés en ayudar a los niños a que se expresen, procurando crear situaciones comunicativas, ofreciéndoles su tiempo, no terminando las frases por ellos. En caso de que haya que corregir la pronunciación o la construcción lingüística nunca se le fatigara.

 

Con los niños más pequeños se suele utilizar el habla infantilizada, pero a medida que crecen conviene abandonarla. Son características del habla infantilizada:

  • Ralentizar el habla para ayudar a la comprensión
  • Utilizar un tono de voz más agudo que el normal
  • Vocalizar bastante
  • Exagerar la entonación
  • Usar gestos, mímica y onomatopeyas para acompañar el mensaje
  • Uso de frases cortas y simples

 

A partir de los 3 o 4 años se deberá ir abandonando este lenguaje infantilizado y para ello se utilizará con mayor precisión y claridad, se irá disminuyendo el uso de diminutivos, se procurará ir aumentando las preguntas de respuesta cerrada (si/no) en preguntas abiertas, nos aseguraremos de que nos han comprendido cuando hablemos con ellos, etc. Procura hablar despacio con entonación, pero no hables como ellos, utiliza tus expresiones y palabras para que los pequeños las aprendan.

Para corregir las palabras que el niño dice mal nunca se les debe regañar, pero tampoco dejarlas sin corregir. Para ello, lo más efectivo es utilizar la corrección indirecta, es decir, repetimos la palabra que ha dicho mal, pero la decimos bien e integrada en una frase.  Reírnos o bromear acerca de su forma de pronunciar determinadas palabras tampoco resulta adecuado para su desarrollo, ya que tenderán a repetirlo mal para llamar nuestra atención.

Una última recomendación: leer en voz alta a los niños pequeños no sólo es una de las mejores actividades para estimular el lenguaje, también desarrolla la motivación, la curiosidad, educa en valores y, sobre todo, nos ofrece un espacio para disfrutar y compartir con nuestros peques. ¿Qué consejos que hayas utilizado nos recomendarías? ¿Cuáles han sido tus técnicas como padre, madre o profesor de preescolar que mejor te han funcionado con los niños a la hora de estimular y afianzar su lenguaje? ¡Cuéntanos tu experiencia en comentarios! ¡Nos leemos!

FORMACIÓN RELACIONADA: Curso de Logopedia Escolar

Fases de un proceso de mediación ante un conflicto

Las fases de un proceso de mediación explican de forma estructurada el proceso por el cual se lleva a cabo la resolución de un conflicto previo.

Las fases que de forma general podemos encontrar son: preparación para la mediación, presentación, recogida de información, aclaración, propuesta de soluciones y finalmente el acuerdo.

Fase 1. Antes de empezar: preparación de la mediación

  • Necesidad de buscar lugares neutros para el encuentro mediador. La sala debe de ser propuesta por el mediador.
  • El lugar de la mediación debe permitir hacer descansos con posibilidades de tomar un refrigerio.
  • Cuidar la ubicación de las partes. Huir de las posiciones enfrentadas.
  • La mesa redonda es el formato predominante.
  • Respetar la distancia mínima entre las partes. Si la distancia es mínima la situación puede ser violenta y si es excesiva la discusión se realizará en términos demasiado formales.

Fase 2. Presentación y reglas del juego

En algunos casos las autoridades que tutelan el proceso exigen del mediador la presentación de un documento inicial con derechos y deberes a las partes, documento que debe leer el mediador, solicitando su ratificación por las partes, quienes deben firmar dicho documento inicial.

  • Invitar a las partes a sentarse de acuerdo a posiciones adecuadas
  • Ofrecerles café, té o vaso de agua.
  • Presentaciones: del mediador y de las partes.
  • Definición del proceso de mediación.
  • Definición del rol de mediador: facilitador de la comunicación, imparcialidad y confidencialidad.
  • Definición de las partes: la responsabilidad de la resolución descansa en las partes en conflicto, los acuerdos deben ser convenidos voluntariamente por las partes.
  • Exposición de las características del procedimiento. Normas de funcionamiento.

Ejemplo de fase de normas:

«Tenemos que respetar algunas reglas sobre las que debemos estar de acuerdo antes de empezar«. Además de las que vamos a comentar ahora, imprescindibles para el adecuado desarrollo de la mediación, podéis sugerir algunas otras reglas que creáis debamos tener en cuenta.

  • Primera norma: Voluntariedad. ¿Estáis de acuerdo en que habéis venido voluntariamente? (esperar respuesta por partes de ambos).
  • Segunda norma: Confidencialidad. ¿Estáis de acuerdo en que todo lo que digáis aquí será confidencial? (esperar respuesta por partes de ambos).
  • Tercera norma: Colaboración/Implicación. ¿Estáis de acuerdo en escucharos el uno al otro y no interrumpiros? (esperar respuesta por partes de ambos) ¿estáis de acuerdo en esforzaros en resolver el problema, siendo lo más honestos y sinceros que podáis? (esperar respuesta por partes de ambos).
  • Cuarta norma: Respeto. ¿Estáis de acuerdo en no insultaros ni agrediros, ni en utilizar un lenguaje ofensivo o motes para dirigiros el uno al otro? (esperar respuesta por partes de ambos).
  • Quinta norma: Imparcialidad. Vais a disponer del mismo espacio de tiempo para la exposición de vuestro problema, ¿lo fijamos en cinco minutos para cada uno? (esperar respuesta por partes de ambos).

Fase 3. Recogida de información

En esta fase el mediador/a recaba la visión sobre el problema de cada una de las partes. “Cuéntanos…lo que pasó”, “cómo te sentiste”, “más acerca de…” Además de asegurarse de si hay alguien más afectado o implicado en este problema.

Ejemplo: “Mi objetivo ahora es comprender lo mejor que pueda la situación, y en particular entender sus intereses y lo que necesitará para alcanzar una solución, por tanto puede empezar por donde quiera. Yo no revelaré a la otra parte nada que usted me diga en esta reunión privada, a menos que usted me indique específicamente lo contrario y yo esté de acuerdo en hacerlo. Las notas que yo iré tomando van a servir para guiar el proceso adecuadamente. Serán por supuesto confidenciales y destruidas cuando se complete la mediación…”

En esta fase el mediador/a:

  • Utilizará técnicas de escucha activa (mostrar interés, clarificar, parafrasear, reflejar, resumir…) pero sin valorar.
  • Se informará sobre si hay más implicados.
  • Se identificaran y anotarán por escrito los temas centrales fijándose en especial en los puntos de encuentro o aspectos positivos.
  • Se resumirá el punto de vista de las partes.
  • Finalmente es necesario preguntar si se quiere aportar algo más.

Fase 4. Aclarar el problema

Las cuestiones que el/la mediador/a debe indagar:

  • ¿Cuál es el problema?
  • ¿Desde cuándo ocurre?
  • ¿Por qué crees que ocurre?
  • ¿Qué habéis hecho para solucionarlo?
  • ¿Qué resultados habéis obtenido?
  • ¿Por qué habéis optado por el servicio de mediación?
  • ¿Cómo ves los intereses y posiciones de la otra parte?
  • ¿Qué piensas que hace falta realmente para que la otra parte llegue a un acuerdo contigo sobre esta cuestión?
  • ¿Qué expectativas tienes de este proceso de mediación?

En esta fase, y evitando la sensación de “interrogatorio” hay que intentar el encuadre del conflicto (lectura alternativa del conflicto). Para ello:

  • No cuestionar los relatos: “tenéis puntos de vista diferentes”.
  • Realizar preguntas que permitan hacer visibles a las partes las percepciones del otro: sus razones, sus motivaciones…
  • Distinguir entre comportamiento e intencionalidad.
  • Generalizar: ¿No ha sido buena vuestra relación antes?
  • Particularizar: ¿Has sido capaz de resolverlo en otra ocasión..?.
  • Preguntar sobre límites, normas, valores, justicia… ¿Se ven como compañeros o como enemigos? ¿Qué vais a hacer si no acordáis?
  • Intentar que digan algo positivo de la otra parte.
  • Ayudar a bajar de posiciones a intereses y necesidades.
  • Resaltar los puntos de conexión y las “pequeñas concesiones”, mueven a hacer otras.
  • Recordar las consecuencias de seguir igual.

Fase 5. Proponer soluciones

En esta fase el mediador/a:

  • No debe coartar las propuestas. Favorecer y reforzar la creatividad y la cantidad. ¿Qué propondríais para mejorar la situación? (“lluvia de ideas”).
  • Ayudar a combinar propuestas.
  • Ayudar a ser realistas.

Posibles cuestiones para esta fase:

  • ¿Qué es lo que querrías que ocurriese como resultado de estos encuentros?
  • ¿Cómo crees tú que esto puede resolverse?
  • ¿De esa forma respetarías los intereses / necesidades de la otra parte, que son tan importantes para él/ella?
  • Ves que él /ella está colaborando… ¿qué puedes decirle tú?
  • ¿Esa solución sería justa para ti? ¿Y para él / ella?
  • ¿Cómo puedes mejorar tu proposición para hacerla más aceptable para la otra parte?
  • ¿Creéis que así se resolvería el problema?

Fase 6. Llegar a un acuerdo

En esta fase el mediador ayuda a las partes a definir claramente el acuerdo: Qué se hará, Quién lo hará, Cómo lo hará y Cuándo lo hará.

  • El acuerdo debe ser: equilibrado, claro, realista-posible, aceptable por las partes, concreto y evaluable.
  • Debe ser redactarlo por escrito y firmado por las partes. Copias para cada parte. Felicitar a las partes por su colaboración.
  • En caso de finalizar la mediación sin acuerdo o porque se den circunstancias bajo las en que el mediador/a deba dar por finalizado el proceso el mediador/a deberá redactar un documento final con los posibles acuerdos y/o situaciones específicas que impiden la mediación y requerir su firma por cada una de las partes.
  • En el acuerdo también aparecerán los momentos de revisión/evaluación.

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El dibujo infantil: características y etapas

Más o menos sobre el año y medio de edad los niños y niñas comienzan a esbozar sus primeros trazos de forma espontánea y al igual que ocurre en otros ámbitos de desarrollo, como por ejemplo en la adquisición del lenguaje, sus capacidades con respecto al dibujo se encuentran relacionadas con su desarrollo evolutivo.

Se trata de etapas que se presentan universalmente en todas las culturas, identificándose en la evolución gráfica hasta la adolescencia 5 etapas diferentes:

  • Etapa del garabateo, de 2 a 4 años.
  • Etapa pre esquemática, de 4 a 7 años
  • Etapa esquemática, de 7 a 9 años
  • Etapa del realismo, entre los 9 y 12 años
  • Etapa pseudonaturalista, entre los 12 y 14 años

Etapa del garabateo (de 2 a 4 años)

Se trata de los primeros trazos sobre el papel. Inicialmente se producen por simples movimientos del brazo con los que se crean trazos en diferentes direcciones, todos ellos sin sentido. Posteriormente, los trazos comienzan a tomar sentido y el niño comienza a reconocer y nombrar las figuras dibujadas.

En la etapa del garabato se diferencian las siguientes subetapas:

  • Subetapa de garabateo sin control o desordenado. 
    El niño dibuja sin prestar atención a sus trazos, dibuja por el puro placer del movimiento y de la marca que deja en el papel crea. Apenas hay coordinación óculo manual.
  • Subetapa de garabateo controlado.
    La coordinación óculo manual está evolucionando y el niño ya es consciente de las diferentes  huellas que dejan sus movimientos. En esta etapa el niño experimentando con los trazos y empieza a utilizar los colores.
  • Subetapa de garabateo con nombre.
    El niño es capaz de identificar sus dibujos y de ponerlos nombre de tal manera que sus trazos han dejado de ser un simple movimiento kinésico para convertirse en imaginativo. Todos los trazos están acompañados de una descripción verbal

Etapa pre esquemática (de 4 a 7 años)

Ya se producen los primeros intentos de representación. Las creaciones de los niños tienden a estar muy relacionadas con el mundo que les rodea teniendo los trazos un significado concreto. La casa, el árbol y la figura del hombre son los primeros elementos que asimilan y que representan con la utilización de círculos y línea. Las figuras de los animales, casas, árboles, flores y transportes, son representadas con forma de persona.

Cuánto más sepa sobre el tema del que dibuja, mayor cantidad de detalles y elementos podrá incorporar al dibujo, y, por tanto, en el dibujo el niño muestra su nivel de conocimiento por lo que un niño nunca dibujara igual que otro ya que las diferencias individuales en cuanto a nivel de desarrollo afectan a las diferencias en los dibujos.

Respecto al color, en esta etapa se experimentan con todos los colores y después toman prioridad con aquellos que dejan más marca (colores fuertes). La utilización de un color no se corresponde con el del objeto representado. La elección pertenece al gusto, la casualidad o la psicología del niño.

El orden en el que sitúa los objetos en el espacio pictórico es caprichoso, concibe el espacio como algo que está alrededor de él. El niño es el centro de todos los objetos o cosas que representan (egocentrismo). Dibuja sin un orden preestablecido.

Etapa esquemática (de 7 a 9 años)

En esta etapa el niño dibuja lo que conoce, y no lo que ve, y así por ejemplo podemos  encontrar dibujos de transparencias o en rayos x; por ejemplo en un coche  ubica las cuatro ruedas. Se trata de un dibujo organizado linealmente y mucho más preciso, con presencia de variaciones en la figura humana y tendencia a la miniaturización.

La figura humana (hombre y mujer) se dibuja con todos sus detalles estableciendo un esquema muy sintetizado y donde, en base  a su experiencia personal, ya sea positiva o negativa, su esquema de dibujo puede sufrir cambios; por ejemplo la exageración de partes importantes o el desprecio o supresión de partes no importantes. La proporción de la figura humana comienza a evolucionar. Se pinta la figura de perfil.

Respecto al color se empieza a relacionar los colores con los elementos de la realidad y, el hecho de aún no ser consciente de las posibilidades del color en el arte indica que las variaciones en los colores, por ejemplo del cielo pueden estar detrás de cambios o problemas emocionales.

Empieza a reconocer las dos dimensiones. Utiliza al comienzo una línea de tierra o base donde apoyan las figuras.

Etapa del realismo (entre los 9 y 12 años)

Si hasta la etapa del realismo el desarrollo artístico es una consecuencia más o menos directa de la madurez, a partir de esta etapa las habilidades plásticas se ve directamente afectado por lo que se ha aprendido. Esta es la explicación de porqué la mayoría de los adultos dibujan como niños ya que no han desarrollado sus potencialidades artísticas más allá del nivel que alcanzarían con 9-10 años.  

Es la etapa en que la imaginación y la representación mimética de las cosas se combinan por lo que es cuando se deben comenzar con la enseñanza técnica del dibujo: las diferentes formas de representación espacial (perspectiva, anatomía, proporción,…) y los procesos de elaboración de imágenes estéticamente bien resueltas (color, texturas, composición, diseño,…)

En sus representaciones se exterioriza su mundo personal. En esta época los temas de los  dibujos de niño y niña empiezan a diferenciarse. El dibujo empieza a tener más rigor visual y el niño se siente atraído ante el reto de representar una realidad fotográfica por lo que critica como artificiales y ve como de niños pequeños los dibujos de etapas anteriores.

Etapa pseudonaturalista (de 12 a 14 años)

Es en esta etapa cuando se marca el fin del dibujo como actividad espontánea y es también cuando se puede apreciar el desarrollo del razonamiento y, con ello, una formación crítica de sus obras.

La gran diferencia entre la creación artística de los niños y la de los adolescentes o los adultos está en que los niños, aunque pueden estar conscientes de que sus obras son diferentes a las de los demás, no se encuentran presionados por convencionalismos culturales y reglas.

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Las 5 cualidades que debe tener todo educador infantil

En los primeros años de vida, los niños y las niñas establecen fuertes vínculos con sus padres y también con sus familiares más cercanos. Esto es primordial para los pequeños, pues a través de su entorno más íntimo empiezan a desarrollar y a mostrar sus emociones y sentimientos, tanto los positivos como los negativos.

Sin embargo, la figura del educador infantil es, en muchos casos, la primera persona con la que el niño o la niña contactará fuera de su zona de seguridad familiar. De ahí que una de las aptitudes más importantes de estos profesionales es la confianza y el afecto, es decir, favorecer el acercamiento por medio de un trato afectivo, especialmente durante el periodo de adaptación del niño o la niña a su nuevo entorno didáctico. 

Cuando hablamos de educadores infantiles hacemos referencia a los profesionales que supervisan y enseñan a los más pequeños en sus primeros meses o años de vida. Su labor consiste en programar, ejecutar y supervisar las diferentes actividades que realizan con los niños y niñas que acuden a las escuelas infantiles, cuyo rango de edad está comprendido entre los 0 y los 6 años.

Estos programas infantiles aplican métodos de aprendizaje y enseñanza que impulsan el desarrollo personal del niño, así como su capacidad de expresión, comunicación y socialización. Entre los aspectos que tratan de inculcar en los primeros años de vida de sus alumnos se encuentra el vocabulario, la escritura y lectura básica, el desarrollo de interacciones sociales además de valores como la solidaridad, el compañerismo o la empatía.

Los educadores infantiles deben trabajar en ambientes positivos y ser capaces de detectar posibles dificultades en los niños, corrigiéndolas o reconduciéndolas con técnicas estimulantes e inclusivas. Los profesionales de la educación infantil deberán estar prestos y dispuestos, por lo tanto, a la formación continua

Según el centro concreto en el que trabajen deberán utilizar diferentes herramientas que faciliten la comunicación y el aprendizaje con el niño. Los recursos más populares son técnicas como la Gamificación o métodos como el Montessori. Cualquier sistema utilizado en el aprendizaje de los más pequeños deberá ser personalizado y adaptado a sus necesidades específicas y evolución por parte de los educadores

Además, el papel de los educadores infantiles resulta igualmente fundamental al tratarse de uno de los primeros profesionales formados y preparados para guiar, orientar y acompañar a los padres en la educación de sus hijos, así como uno de los primeros referentes para los niños más allá de su círculo familiar. 

Por lo tanto, los educadores infantiles deberán alcanzar todos estos objetivos con la mayor profesionalidad y entrega. Para la correcta intervención educativa y la certera atención social a la infancia y a la familia deberán contar con las siguientes cinco cualidades imprescindibles.

  1. Empatía: una de las cualidades que más puede beneficiar al educador en el desempeño de su trabajo es ser una persona cercana y comprensiva, capaz de entender y tratar a los pequeños. La actitud empática debe establecerse con alumnos, padres y el resto del equipo con el que debe trabajar de forma coordinada. Entablar una relación próxima y tolerante con los niños contribuirá a que ellos mismos adopten esos valores y aprendan la importancia de respetar a los demás. Una buena dosis de paciencia hará mucho más llevadero el desarrollo de actividades y la consecución del objetivo final.
  2. Responsabilidad: la virtud imprescindible en el cuidado y educación de bebés y niños. El educador social será el encargado de realizar la programación, el diseño y la ejecución de actividades sociales y educativas, así como encargarse de su correcto cumplimiento. Velará por la seguridad y protección de los más pequeños en momentos críticos como sus primeros pasos y en otras muchas situaciones en las que los niños aún no perciben el peligro. A pesar de ello, su responsabilidad primordial será implantar en sus alumnos los valores adecuados para que forjen su propia personalidad sobre una base bondadosa, respetuosa y empática.
  3. Compromiso: otra de las responsabilidades intrínsecas de los profesionales encargados de educar y cuidar de los más pequeños requiere su compromiso con el trabajo y con los objetivos del mismo. Deberá garantizar la estimulación del desarrollo de los más pequeños además de transmitir energía positiva para motivar e inspirar a los niños a crecer en su desarrollo y creatividad. Debe ser una persona vital que acompañe el ritmo frenético de los niños, lo que requiere mucha energía. A la vez debe ser afectuoso, tener habilidades sociales y resolver posibles conflictos, así como transmitir calma en momentos problemáticos.
  4. Atención: para detectar y prevenir potenciales o futuros problemas en el proceso de aprendizaje y comportamiento de los pequeños. Velar por su seguridad de forma asistencial, sin crear alarmas ni miedos requiere mucha atención pero transmitirá confianza en el niño, contribuyendo a reforzar su seguridad. Además, si se produjeran contingencias entre alumnos o problemas con el desarrollo de algún alumno, deberá identificarlo y trabajar de forma específica actividades adaptadas al fomento de su desarrollo.
  5. Creatividad: influye en el dinamismo y motivación del método educativo utilizado. Debe proponer actividades didácticas dinámicas tanto individuales como colectivas. La formación de los niños en edades tempranas debe comprender diferentes campos como puede ser la alimentación, la independencia, el aseo, la higiene o el respeto, y su puesta en práctica debe ser a través de juegos o actividades como cuentacuentos, canciones, poemas o teatros. Si el educador da rienda suelta a su imaginación podrá crear ejercicios o talleres que ayuden a los alumnos a trabajar diferentes aspectos del aprendizaje de forma variada y amena. En este sentido, la facilidad inventiva hará mucho más sencilla la adaptación tanto al método de enseñanza como a las necesidades del grupo o a las específicas de cada niño.

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Igualdad de género: mucho hecho, mucho por hacer

Las Naciones Unidas describen en el quinto punto de su lista de objetivos de desarrollo sostenible el deseo de lograr la igualdad entre los géneros y empoderar a todas las mujeres y las niñas. Este objetivo manifiesta que “la igualdad de género no solo es un derecho humano fundamental, sino que es uno de los fundamentos esenciales para construir un mundo pacífico, próspero y sostenible”. 

Algunos de los propósitos que incluye este punto de los objetivos de la ONU han mejorado en los últimos años, como el aumento de la escolarización de niñas o la reducción del matrimonio precoz. Además, ha aumentado el número de mujeres ocupando cargos políticos y en puestos de liderazgo, a pesar de que aún queda mucho trabajo por hacer en materia de igualdad. 

Por otro lado, la ONU sigue revelando datos impactantes, tales como que en treinta países mujeres y niñas siguen siendo sometidas a la mutilación genital femenina, que una de cada cinco ha sufrido violencia física o sexual por parte de su pareja íntima y que en cuarenta y nueve países no existen leyes que protejan contra estas agresiones.

Por esos mismos motivos flagrantes, Naciones Unidas propone una serie de metas a cumplir con el fin de eliminar todas las formas de violencia hacia las mujeres y niñas, así como su explotación, prácticas como la mutilación genital, la discriminación laboral, la desigualdad familiar, política y de liderazgo

En este sentido, existen informes, tratados y órganos integrados por expertos cuya función es trabajar en la lucha por convertir en realidad la garantía de los derechos humanos de las mujeres. La Convención sobre la eliminación de todas las formas de discriminación sobre la mujer es un programa que se aprobó en 1979 y entró en vigor dos años más tarde. Define qué es la discriminación contra la mujer y “considera que los Estados adscritos a los Pactos Internacionales de Derechos Humanos tienen la obligación de garantizar a hombres y mujeres la igualdad en el goce de todos los derechos económicos, sociales, culturales, civiles y políticos”.

El Comité para la Eliminación de la Discriminación contra la Mujer (CEDAW) es el órgano supervisor compuesto por un grupo de expertos independientes responsables de garantizar el cumplimiento de todo lo propuesto en la Convención. Esta corporación analiza y verifica los informes emitidos por los países miembros cada cuatro años. Además, cumple otras funciones como investigar aquellas situaciones en las que se vulneren los derechos de las mujeres, como en denuncias sobre violaciones. 

En 1994 se integró en el marco de Naciones Unidas la figura de la “Relatora Especial” sobre la violencia contra la mujer. Esta experta cumple la misión de indagar en las causas y consecuencias de estos tipos de agresiones para así tratar de luchar contra ellas y erradicarlas, proponiendo soluciones para la consecución exitosa de este fin. Desde 2015 Dubravka Šimonović ocupa el cargo y publica numerosos informes que contribuyen a la lucha, erradicación y divulgación de los problemas y soluciones que siguen enfrentando las mujeres en la sociedad actual.

Una de las publicaciones más recientes de Šimonović es el informe sobre “La COVID-19 y el aumento de la violencia doméstica contra la mujer”, emitido en 2020. Finalmente, en 2010 se añade a estos órganos un Grupo de Trabajo extra que lucha contra la discriminación a las mujeres y niñas en la legislación y en la práctica y que está compuesto por cinco expertos independientes promueven la eliminación de leyes que discriminen a este colectivo. 

Es innegable que hemos conseguido muchos logros en materia de igualdad pero de la misma manera resulta evidente que aún queda muchísimo trabajo por hacer para lograr los objetivos que Naciones Unidas plantea de cara a 2030. La equidad entre hombres y mujeres solo podrá convertirse en una realidad con la participación de todos y la voluntad conjunta de materializarla.

La justicia social no debe ser una cuestión sobre la que decidir, simplemente tendrá que llevarse a cabo la aproximación a la igualdad con la cooperación de todos. La participación, coordinación y divulgación que llevan a cabo grandes organizaciones como las Naciones Unidas, UNICEF o el Instituto Europeo de Igualdad de Género son movimientos muy potentes y necesarios pero solo podrán alcanzar sus metas con el compromiso del conjunto de la sociedad.  

En Divulgación Dinámica arrimamos el hombro y ponemos todo nuestro empeño en ser una empresa justa y equitativa que aporte su granito de arena en esta materia. Nuestra plantilla actualmente se compone de 32 mujeres y 11 hombres, participamos en programas como el Charter de la Diversidad e impulsamos otras muchas propuestas que promueven la igualdad de oportunidades en el ámbito laboral y el desarrollo personal y profesional de nuestros trabajadores.

Además, ofrecemos en nuestro catálogo formaciones específicas para promover la igualdad, como el Curso de Agente de Igualdad o el Curso de Prevención y Atención en la Violencia de Género y próximamente impartiremos un Curso de Género. ¿Y tú, cómo promueves la igualdad entre mujeres y hombres en tu entorno? ¿Qué experiencias positivas o negativas has vivido de primera mano relacionadas con este tema? ¿Crees que estamos cerca de conseguir los objetivos que plantea Naciones Unidas en materia de igualdad? ¡Cuéntanos lo que piensas en los comentarios!

FORMACIÓN RELACIONADA: Curso de Agente de Igualdad

Si somos parte del problema, tenemos que ser parte de la solución

Con motivo del Día de la Tierra, el doctor en antropogeografía Anthony Leiserowitz se une en la conversación a Tristan Harris y Aza Raskin en un nuevo podcast de Your Undivided Attention. El director del Yale Program on Climate Change Communication sostiene que las plataformas tecnológicas moldean nuestra percepción de lo que sucede en el mundo y explica las devastadoras consecuencias de esta acción cuando no se lleva a cabo beneficiando los objetivos correctos. 

En publicaciones anteriores de esta serie de reflexiones ya hemos aludido a la idea de que las redes sociales persiguen mantener a los usuarios el máximo tiempo posible conectados. Estas formas de comunicación y relación humana albergan problemas reales y cotidianos para las personas y su entorno. La difusión y el debate sobre temas como el cambio climático o el COVID-19 encuentran en las redes sociales un escenario para intercambiar opiniones. ¿Cómo afecta esta proyección a la percepción humana del conflicto?

Cuando se habla de cambio climático siempre se culpa de él al comportamiento humano, nos limitamos a hablar de los síntomas sin prestar atención a las decisiones y elecciones que lo causan. El cerebro humano coordina el sistema analítico y experimental, es decir, aunque intentemos ser lo más racionales posibles seguiremos estando muy influenciados por nuestra parte emocional. Esto constituye una amenaza, ya que provoca que nos guiemos por nuestras propias experiencias, lo que resulta especialmente peligroso cuando se aplica en temas importantes como con el COVID-19, por ejemplo, que van mucho más allá de nuestro círculo cercano. 

Cuando la pandemia comenzó hubo una tendencia generalizada y colectiva, guiados por nuestra faceta más emocional, que nos llevó a pensar que el virus no era una realidad o que no era tan grave. Sustentamos esta teoría en el simple hecho de que por no verlo o no vivirlo en primera persona se trataba de un problema menor o incluso inocuo y exagerado. Comentan los expertos en el podcast que si el CO₂ fuera de algún color o perceptible a la vista tomaríamos medidas muy diferentes contra el cambio climático. 

Existen patrones de comunicación humana que ponen en peligro a la sociedad al extrapolarse a redes sociales, como son el storytelling y la comunicación horizontal. Desde que el mundo es mundo los seres humanos nos guiamos por las experiencias que otros nos cuentan. Aristóteles afirmó que somos seres sociales influenciados por nuestro entorno y actualmente seguimos sin poder desmentirlo.

Los acontecimientos que han ocurrido en los últimos tiempos han vuelto a dar un giro de 180º a los patrones de comunicación humana. Sin ir más lejos, el confinamiento nos obligó a ver el mundo a través del telescopio de la tecnología. Y una vez situados todos dentro del embudo que no nos permite desviar la mirada, podemos derivar en diferentes tendencias de actuación social e implantación de nuevos valores. 

La polarización de opiniones o los movimientos negacionistas están muy presentes en las redes sociales. Las tendencias antisociales o contrarias al bien común suelen representar un porcentaje muy pequeño pero muy ruidoso, creando una falsa sensación de poder y la disonancia cognitiva del usuario. Lo cierto es que el cambio que solucione los grandes problemas del mundo debe partir de las infraestructuras, del sistema global, porque de nada valen las aportaciones individuales si no se hacen también a nivel social.

Y llegados a este punto, la responsabilidad de las plataformas tecnológicas reside en garantizar una comunicación efectiva que contribuya a la coordinación, a la divulgación y al cambio, en lugar de fomentar la incertidumbre, la desconfianza, las fake news y el clickbait. Ya existen herramientas como los hashtags, donde se crean comunidades conciencias o interesadas sobre un mismo tema. A pesar de ello, las redes podrían llegar mucho más allá.

En el podcast del Center for Human Tecnology proponen implementar estrategias que incluyan progresos, logros y acciones en beneficio del medioambiente por parte de las empresas. Harris lamenta que, al menos hasta ahora, la televisión y los medios de comunicación han sido una de las fuentes encargadas de contarnos historias sobre la realidad del mundo, pero ¿podemos fiarnos de un narrador que trata de destruir y calibrar nuestro sentido de la realidad a favor de sus propios intereses?

La reflexión que nos gustaría abordar en esta ocasión es: ¿cuánto influyen las opiniones y experiencias de nuestro círculo social cercano en la percepción de la realidad global? ¿Nos guiamos más por las informaciones u opiniones que recibimos por parte del entorno virtual o por el real? ¿Las comunidades online fomentan valores como la solidaridad y la cooperación frente a movimientos negacionistas o conspiratorios?

¿Utilizamos adecuadamente las redes sociales para luchar contra problemas como el cambio climático o la COVID-19? ¿Es casual que lleguen a nuestros perfiles fake news o clickbait? ¿Estamos preparados para identificarlas? ¿Es posible conocer la realidad del mundo sin que algo o alguien moldee nuestra percepción dándole la forma que más le convenga? ¿Qué papel deberían tener los Gobiernos en la garantía de información veraz, contrastada e imparcial?

CAPÍTULO ANTERIOR: Las redes sociales, un escaparate de captación para grupos extremistas

El dietista-nutricionista, una asignatura pendiente en la sanidad pública

La Organización Mundial de la Salud (OMS) establece que la tendencia actual del cuidado de la salud es alcanzar su máximo potencial a lo largo de la vida de las personas, priorizando prevención y promoción frente a la curación. Por lo tanto, la meta principal de las políticas de salud debe perseguir la disminución de la incidencia de las principales enfermedades, anticipándose a ellas con un estilo de vida saludable. La mayoría de los sistemas nacionales de salud incluyen aspectos dietético-nutricionales en sus estrategias para la promoción de la salud y el tratamiento de enfermedades.

En España, el Sistema Nacional de Salud (SNS) integró la figura del dietista-nutricionista solo en 2015. De esta manera se reconoce por primera vez dicha categoría profesional dentro del sistema público español, sin embargo, no se enmarca dentro del contexto nacional sino del autonómico, siendo competencia del gobierno de cada Comunidad Autónoma la inclusión de los expertos en alimentación y nutrición en su sistema sanitario regional. 

El Colegio Profesional de Dietistas-Nutricionistas de Andalucía (CODINAN) lleva más de cinco años solicitando a la Consejería de Salud y Familias de la Junta de Andalucía la creación de la categoría profesional de Dietista-Nutricionista en el Servicio Andaluz de Salud. El Decano de este Colegio, Luis Juan Morán Fagúndez, asegura que “es primordial la incorporación del colectivo a las unidades de nutrición hospitalaria para colaborar junto con los profesionales sanitarios que actualmente integran estos equipos”

Los dietistas-nutricionistas actualmente no colaboran junto a médicos, enfermeros, auxiliares, bromatólogos, etc. Por ello, Morán sostiene que “también urge incluir esta figura en otras unidades asistenciales como pueden ser Alergología, Cardiología, Aparato Digestivo, Nefrología y Diálisis, Oncología, Pediatría o Atención Primaria”. Esta última es la principal herramienta de promoción y prevención de la salud, además de tratamiento en muchas ocasiones. 

CODINAN trata de concienciar siempre desde la evidencia disponible, utilizando datos que destaquen la importancia de tener buenos hábitos alimentarios y demuestren su incidencia en la salud y calidad de vida. En este sentido, la OMS establece que siete de las diez causas principales de defunción en 2019, antes de la pandemia, fueron enfermedades no transmisibles. La mayor causa de defunción es la cardiopatía isquémica, seguida del accidente cerebrovascular y de la enfermedad pulmonar obstructiva crónica. 

Por otra parte, la diabetes se ha convertido en una de las diez causas principales de fallecimiento, aumentando un 80% en los últimos veinte años. Los riesgos que aumentan las posibilidades de padecer enfermedades no transmisibles son, de menor a mayor, el aumento de la tensión arterial, el sobrepeso y la obesidad, la diabetes y la hiperlipidemia. 

Paralelamente, esta institución promueve la toma de conciencia sobre la Desnutrición Relacionada con la Enfermedad (DRE). Se trata del deterioro del estado nutricional debido al curso de alguna enfermedad. En este caso, los datos que aportan estiman que uno de cada cuatro pacientes ingresados en el hospital está en riesgo de desnutrición y que la estancia hospitalaria de dichos enfermos es más prolongada además de más propensa a la aparición de complicaciones. Asimismo, estas consecuencias conllevan un sobrecoste de hasta el 50% adicional respecto a los pacientes no desnutridos. 

Morán afirma que “los dietistas-nutricionistas somos una inversión en salud” y añade que un gran número de estudios internacionales han demostrado los beneficios en términos de coste-eficacia que conlleva la implantación del colectivo en el sistema público de salud. A pesar de ello, “todo dependerá de la voluntad política”, asegura el Decano, “ya que serán los encargados de materializar una igualdad efectiva de la población que garantice la disponibilidad de servicios nutricionales de forma gratuita para todos los colectivos y especialmente para aquellos que no puedan permitirse el coste de las consultas privadas”.

De igual manera, Morán considera absolutamente inadmisible que un paciente intervenido o con un tratamiento crónico por una patología pueda “irse a casa con una simple fotocopia con unas escuetas indicaciones de cómo debe ser su alimentación”. Reclama una individualización del tratamiento nutricional de los pacientes por parte de los profesionales expertos y formados para desempeñar esta tarea. 

En Andalucía, el Colegio de Nutricionistas participa como agente social implicado e normativas relacionadas con alimentación, nutrición y dietética ya que, por ley, la Junta de Andalucía está obligada a comunicar cualquier normativa relacionada con esos temas al Colegio Profesional. “No obstante, y aunque suene sorprendente, no hay dietistas-nutricionistas en los equipos de salud pública y promoción de la salud de la Consejería de Salud y Familias de la Junta de Andalucía”, asegura Luis Morán. 

A pesar de ello, cuentan con varios planes integrales relacionados con este área como son el Plan de Actividad Física y Alimentación Equilibrada y el Plan Integral contra la Obesidad Infantil. Estos proyectos no integran la figura del dietista-nutricionista en sus equipos y tampoco están incluidos en la Estrategia de Promoción de una Vida Saludable en Andalucía. “¿Se imaginan que el Plan Integral de Oncología de Andalucía no contase con especialistas en esa rama?”, pregunta el Decano. Por estos motivos, la institución sigue solicitando con énfasis a la Consejería de Salud y Familias la creación de la categoría profesional de dietista-nutricionista dentro del Servicio Andaluz de Salud.

A pesar de la lucha del Colegio de dietistas-nutricionistas, de los propios profesionales y, cada vez más, del conjunto de la sociedad por aumentar la presencia del colectivo dentro de hospitales públicos, actualmente su representación es ínfima. Rosa Benítez es una dietista-nutricionista que trabaja en el Hospital Virgen del Rocío dentro de la Cocina Central, elaborando dietas personalizadas, supervisando cinta de emplatado y manteniendo los ficheros de alimentación, entre otras funciones. Además cuenta con una consulta semanal de errores innatos del metabolismo en adultos.   

Benítez cree que, a pesar de que la evolución de la profesión ha sido lenta, han demostrado día a día su valía, aunque reconoce lo mucho que falta por seguir avanzando dentro del sistema público, “desde atención primaria hasta educación, pasando por la divulgación seria, profesional y constante”. Esta nutricionista aspira a que finalmente pasen a formar parte de un equipo completo de Endocrinología y Nutrición que trabaje de manera multidisciplinar y diaria, pasando por todas las plantas para la asignación de dietas y siendo la alimentación una parte fundamental y completamente integrada y coordinada del tratamiento de cada paciente.

FORMACIÓN RELACIONADA: Curso de Nutrición y Salud

Las 5 técnicas de estudio más eficaces

La función ejecutiva del cerebro reside en la corteza prefrontal, en la que se planifican, regulan e inician diversas acciones. Este área controla la memoria de trabajo, la atención y la inhibición de las respuestas. Para que los estímulos exteriores sean percibidos de manera correcta y procesados adecuadamente deben ponerse en funcionamiento mecanismos que garantizan la correcta atención. 

Tres sistemas anatómicos y funcionales trabajan de manera independiente pero interrelacionada para ejecutar los procesos de orientación, selección, vigilancia o control. El Sistema Reticular o de Alerta se encarga de la atención básica o primaria, asociada al componente de vigilancia. Se trata de la capacidad para mantener la atención consciente o sostenida durante tiempos prolongados. 

El Sistema Atencional Posterior (S.A.P.) se refiere a la atención localizada o selectiva, dirigida a la atención deliberada o ejecutiva, a la selección de la acción. Se encarga del proceso de escoger y jerarquizar los estímulos distractores, seleccionando el que considera meta u objetivo y disuadiendo a los inhibidos de concentración que categoriza como innecesarios. 

Por último, el Sistema Atencional Anterior (S.A.A.) se centra en gestionar la información interna. Este procesamiento informativo, reflexivo y voluntario, tiene la capacidad de retener, detener temporalmente y luego retomar la información almacenada tras realizar tareas independientes al proceso retentivo.  

Constantemente recibimos estímulos de manera simultánea, debiendo ignorar aquellos que asumimos como distractores y atendiendo a los que ayudan a alcanzar nuestros objetivos y metas. La atención era considerada un mecanismo de procesamiento de información, pasando posteriormente a ser el proceso central que controla los sistemas de procesamiento explicados anteriormente. 

Dentro del estudio del desarrollo atencional, se debe tener en cuenta la plasticidad cerebral, referente a las conexiones que posibilitan el aprendizaje. El desarrollo de las redes atencionales está influenciado por factores genéticos a los que se añaden otros asociados de tipo culturales o experimentales. Por ello, el control atencional incluye, dentro del abanico del aprendizaje escolar o académico, el desarrollo socioemocional y el entrenamiento de la inteligencia, incluso el desarrollo de la personalidad en la infancia. 

El cerebro es el sistema más complejo del ser humano. El ejercicio y desarrollo de la capacidad cerebral se lleva a cabo mediante un proceso paulatino y evolutivo. El aprendizaje es una de las funciones que el cerebro debe garantizar y desempeñar de forma correcta. Para ello, deberán intervenir la atención y la memoria, trabajando de forma coordinada. 

Las millones de neuronas que alberga este órgano son las unidades que reciben, transportan y conectan la información en el proceso conocido como sinapsis. En el proceso de aprendizaje, la información visual o auditiva que recibimos es enviada al cerebro, siendo este el responsable de las tareas referentes a la atención, la reflexión, el juicio y la memorización de lo recabado. 

Existen técnicas y métodos que ayudan tanto al cerebro como a nuestra capacidad de atención, concentración y retentiva en el proceso de estudio, pudiendo aplicarse en todos los niveles o materias de enseñanza y mejorando el rendimiento en el aprendizaje de los alumnos. Repasamos las cinco que se han demostrado más eficaces.

1. Método Cornell

Se trata de una técnica que propone tomar apuntes de manera efectiva durante la clase. A pesar de que la presencialidad no sea la tendencia principal formativa actual, puede resultar muy útil para mantener la atención en sesiones online. Esta técnica plantea dividir la información para que el alumno la vaya recabando y encasillando en cuatro secciones diferenciadas: título, notas de clase, ideas principales y resumen. 

La idea es que se completen los apartados de forma simultánea a la explicación, jerarquizando y añadiendo aquellos datos que sean más relevantes. La forma modelo de disponer las celdas en el folio sería colocando el título en el margen superior y dejando unos cinco centímetros en la zona inferior del papel para situar el apartado de resumen. El espacio restante lo dividiremos en dos con una línea vertical perpendicular a los apartados anteriores, situando en el lado izquierdo las palabras clave y a la derecha las notas de clase, ocupando uno y dos tercios del folio respectivamente.

Esta técnica es muy efectiva para facilitar la localización de información en un vistazo y recordar de forma muy visual lo explicado en cada sesión. De igual manera, la síntesis de información que aparecerá en la parte inferior de cada ficha, ya sea redactada o en forma de esquema conceptual, te obligará a resumir la clase, priorizando y ordenando las ideas más importantes. Así, además de favorecer la escucha activa, el Método Cornell ayuda a mantener la concentración, clasificar la información y repasar los apuntes al finalizar la clase, obteniendo un resultado efectivo y visual para su posterior estudio en profundidad o repaso. 

2. Método Pomodoro

Seguro que has oído hablar de esta técnica de estudio. En este caso, se centra en la organización y gestión tanto de los tiempos de estudio como de los descansos. Esta organización de tareas plantea un estudio más consciente y una optimización del tiempo empleado en estudiar y en despejarse. Para ello, se estructuran períodos temporales que siempre estarán alejados de cualquier distracción

Una vez preparado para comenzar, es recomendable seguir una lista de tareas que ha sido elaborada previamente con los objetivos planteados para la sesión. Cuando estés preparado puedes dar el pistoletazo de salida activando tu cronómetro o temporizador. La técnica propone periodos de 25 minutos, a los que llama pomodoros, que serán los destinados al estudio e irán acompañados de 5 minutos de descanso una vez lleguen a su fin. Cuando se completen 4 pomodoros, con sus correspondientes pausas para desconectar, debes hacer una desconexión de entre 20 y 30 minutos. Las propuestas de evasión serán dar un paseo, tomar un café o charlar con alguien. Se desaconseja completamente emplear este periodo en consultar redes sociales o distraerse con el móvil. 

El método Pomodoro es muy útil para alcanzar altos niveles de productividad en materias densas y teóricas, pero no tan aconsejable para materias que requieran creatividad o desarrollar pensamientos más abstractos. Puedes encontrar diferentes webs y apps para poner en práctica esta técnica como Tomato Timer o BeFocused

3. Método Loci o Palacio de la Memoria

Se trata de una técnica de memorización. Funciona por mecanismos de asociación y visualización, a través de los cuales se debe relacionar la información que queremos aprender y retener con otros objetos que conocemos, utilizando un orden determinado. Se plantea crear en la imaginación un palacio dividido en estancias llenas de objetos con los cuales se vincula la información. Para conseguir una eficacia mayor recomiendan relacionarlo con un lugar real, para facilitar la memorización de los elementos. 

Es una técnica muy eficaz en etapas de aprendizaje infantil pero también puede ser utilizada por adultos. Su puesta en práctica requiere memorizar las asociaciones entre el contenido académico y el objeto para luego ser capaz de recordar dónde lo has “colocado” y la relación que tiene con otros elementos del entorno.

Es un método muy útil para contenidos jerarquizados y divididos en secciones muy visuales. Se puede practicar esta técnica en situaciones cotidianas para familiarizarse con su manejo y la memorización, empezando con la lista de la compra, por ejemplo.

4. Método Feyman

Esta técnica de retención de contenidos se divide en cuatro fases, en las que poco a poco el cerebro va asimilando y almacenando la información. En el primer paso, el alumno deberá seleccionar y titular el tema de estudio que se dispone a aprender, escribiéndolo en un folio donde posteriormente lo desarrollará. En esta fase deberá redactar toda la información que recuerde con el lenguaje más sencillo posible, incluyendo también fechas, palabras clave, esquemas.

Posteriormente, conviene exponer el tema en voz alta, a ti mismo o a otra persona, para optimizar su comprensión y memorización pero también para descubrir qué contenidos no te sabes o no acabas de entender. El tercer paso consiste en completar tu borrador con toda la información que has detectado que faltaba, así como buscar nuevos datos relevantes que puedas incluir.

Finalmente, el estudiante debe reescribir las anotaciones en sucio que acaba de perfeccionar y volver a leerlas en alto. Es una tarea tediosa pero muy efectiva porque garantiza la comprensión del objeto de estudio y su memorización gracias a las repeticiones escritas y orales de los contenidos. El esfuerzo de transformar la información en apuntes traducidos a lenguaje sencillo ayudará a asimilarlos de forma efectiva y real. 

5. Método SQ3R o Robinson

El conocido como método Robinson pretende optimizar los tiempos de estudio de manera eficaz. Las siglas SQ3R hacen referencia a cada una de las fases de su estructura: survey (explorar), question (preguntar), read (leer), recite (recitar) y review (repasar).

La exploración consiste en una lectura superficial de la que se extraerá una primera idea y un contexto general del contenido. La siguiente fase está pensada para que el estudiante apunte las preguntas que le han surgido en el paso anterior, desde una perspectiva crítica deberá analizar qué conceptos conoce o si se maneja con el vocabulario, por ejemplo. En la tercera etapa se debe sumergir en una lectura comprensiva y profunda del tema, para empezar a reestructurarlo por medio de un subrayado, en un esquema o en un resumen. Posteriormente, el alumno debe recitarse a sí mismo en voz alta todas las ideas, definiciones y contenidos que recuerde. La última etapa de este método consiste en repasar lo aprendido durante las horas, días e incluso semanas posteriores, aprovechando los apuntes elaborados y los conocimientos aprendidos. 

Este método de estudio, en su perfeccionamiento a lo largo de los años, añadió dos “R” más: el registro de los conceptos más importantes para focalizar y localizar información, y la reflexión de los conocimientos adquiridos, sobre los que se deben hacer juicios de valor para optimizar su asimilación y retentiva. 

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Cómo se han adaptado los comedores escolares a la «nueva normalidad»

Ha quedado más que demostrado que la pandemia y los estragos del Covid-19 han puesto patas arriba el mundo tal y como lo conocíamos. Esta nueva normalidad ha cambiado los patrones de conducta y de relación entre humanos que existían hasta principios de 2020 en todo el mundo. De este modo, si echamos la vista atrás, una de las primeras medidas que se llevaron a cabo fue la paralización de la actividad académica y laboral en marzo del mismo año para dar comienzo al confinamiento domiciliario. 

Hasta septiembre de 2020, en los mejores casos, no volvieron los alumnos a ocupar las aulas en la vuelta al cole más atípica hasta el momento. La preocupación por la seguridad sanitaria, la higiene y la necesidad de garantizar servicios como el transporte o el comedor escolar son asuntos que han inquietado durante meses a madres y padres, responsables de los centros y otros encargados de avalar su seguridad y elaborar planes de contingencia.  

La planificación de normas para retomar la presencialidad en la educación ha seguido recomendaciones sanitarias internacionales, europeas y gubernamentales. Además se han impuesto medidas específicas para comunidades o ciudades e incluso adaptadas a las necesidades concretas de cada centro. En los países más desarrollados ha sido una premisa común la incertidumbre de los padres por si era seguro que sus hijos asistieran al colegio en etapas de enseñanza no obligatoria, como en la educación infantil, o a servicios ofrecidos por el centro, como el comedor escolar.

La Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria (EFSA) asegura que no hay evidencias de que los alimentos o el agua potable puedan ser una fuente de transmisión de la Covid-19. A pesar de ello, existe la posibilidad de que un trabajador o cualquier otra persona infectada contamine los alimentos o las instalaciones que manipule tras tocarse la cara, estornudar o toser. A esta garantía de seguridad alimentaria se suma la recomendación de la Organización Mundial de la Salud (OMS), que incluye entre los beneficios de la apertura de las escuelas el retorno de servicios esenciales, del bienestar infantil y su acceso a la nutrición. 

La tendencia general para la reapertura de colegios ha sido hacer más turnos de comedor y recreo cuando han sido necesarios. Además, se han creado grupos burbuja tanto en las clases como en los turnos de almuerzo para favorecer el control de la propagación del virus en caso de que algún niño o niña fuera positivo en Covid. Por supuesto la higiene de manos, la ventilación, la desinfección de mesas y la separación entre los alumnos han sido medidas obligatorias a las que los pequeños se han adaptado de forma rápida y efectiva. 

En los planes de contingencia y protocolo de los comedores escolares también se han incluido accesos controlados y escalonados con vías de tránsito señalizadas. Se organiza la disposición y el movimiento de los utensilios tratando de limitar los contactos lo máximo posible, además de asignar a cada comensal un sitio fijo dentro del grupo burbuja de su turno de comedor. Se evitan platos o servicios compartidos como ensaladeras o bandejas con pan y en casos como jarras de agua u otros elementos comunes se intenta que siempre sean manipulados por la misma persona. 

Ha sido posible llevar a cabo todas estas medidas gracias al trabajo y profesionalidad de los monitores de comedor, su paciencia, cautela y compromiso con la labor que desempeñan ha sido fundamental para garantizar el bienestar alimentario de los más pequeños en sus escuelas. En cambio, en otros países con circunstancias económicas y sociales más pobres o desfavorecidas, a pesar de la voluntad y compromiso de los monitores de comedor y las escuelas, no han contado con los recursos suficientes para proveer el servicio de comedor escolar. En estos escenarios, el cierre de las escuelas o de sus comedores ha supuesto suprimir la garantía de que esos niños tengan asegurada la que en muchos casos es su única comida completa al día

UNICEF y el Programa Mundial de Alimentos (WFP), estiman en más de 39.000 millones la pérdida de comidas escolares en todo el mundo desde que comenzó la pandemia. Han revelado datos impactantes en el informe publicado en enero de 2021 sobre “Covid 19: Más que una pérdida de la educación” como, por ejemplo, la disminución del 40% de las comidas suministradas en las escuelas. 

Estas organizaciones de ayuda humanitaria hacen un llamamiento a los gobiernos para que prioricen la apertura de las escuelas y comedores, de manera que garanticen las necesidades sanitarias, alimentarias y educativas de todos los niños del mundo, y especialmente en las comunidades más pobres o con menos recursos. La importancia de los comedores escolares y de los monitores y profesionales de este sector de cara al buen desarrollo físico de los niños y a que dispongan de unas garantías nutritivas de plena confianza son, en estos contextos desfavorecidos, aún más esenciales de lo que de por sí lo son en los países más desarrollados.

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Las redes sociales, un escaparate de captación para grupos extremistas

Anthony McAleer es el invitado a un nuevo episodio  de Your Undivided Attention. Explica cómo fue su vida como extremista y miembro de la organización White Aryan Resistance, qué le hizo convertirse en un skinhead y por qué razón dejó de serlo. Junto a Tristan Harris y Aza Raskin tratan de entender los motivos que te hacen entrar en grupos ultras y qué papel tienen las redes sociales en la captación de nuevos miembros y promoción de ideologías radicales.

Puntualizan que Tony comparte su historia para comprender cómo el odio comienza a instaurarse en una persona y hasta qué punto puede llegar.  El autor de ‘The Cure for Hate: A Former White Supremacist’s Journey from Violent Extremism to Radical Compassion’ asegura que él no perdió su humanidad, sino que traficó con ella a cambio de aceptación y aprobación hasta que no hubo nada más. 

McAleer comenzó su andadura en estos grupos extremistas para sentirse parte de algo más grande que él mismo, para sentir que era igual de tenaz y respetable que sus camaradas, para seguir alimentando su ego y disfrutar de la seguridad que le proporcionaba ese entorno. 

Confiesa que tuvo una buena infancia, a la que no quiere culpar de sus decisiones, al igual que a su privilegiada vida y educación. La espiral comenzó a girar cuando encontró a su padre con otra mujer. Sus notas cayeron en picado y, a pesar de los castigos físicos en el colegio y los esfuerzos en casa por revertir la situación, su escuela le invitó a irse. 

Aterrizó en el ambiente punk inglés y se sumergió de lleno en él porque acompañaba a la rabia que venía cogiendo su mano desde años atrás. El movimiento skinhead al que se unió no comenzó a ser político hasta mediados de los 80, cuando escuchó la primera canción que puso las bases racistas del panorama que empezaba a combinar identidad e ideología: “White Power”.   

En la última década, el 73% de atentados radicales pertenecen a corrientes de derechas, frente al 23% asignado al extremismo islámico y 3% al de ideologías de izquierda. Anthony McAleer afirma que “las ideologías existen en el ciberespacio y la gente entra y sale, pero ellas siempre permanecen ahí y no hay forma de quitarlas”

Cuando comenzaron a ‘viralizarse’ los primeros movimientos extremistas, si querías informarte de ellos tenías que pedir un libro o radiocasete que podía tardar hasta un mes en llegar a tus manos, pero “con internet no hay embudo. Solo depende de tu habilidad para consumir información. Ahora puedes empaparte de una ideología en un fin de semana”, asegura el invitado. 

Muchas de las barreras que antes existían para unirse a un movimiento radical han desaparecido. Ya no hay tiempos de espera, no tienes que conocer personalmente a nadie de la organización ni pasar tiempo con sus integrantes. El anonimato que ha promovido internet causa estragos que ponen los pelos de punta. 

Un estudio de la Universidad de Maryland revela que hasta 2015 los criminales de extrema derecha que habían causado atentados estaban vinculados al movimiento por al menos un conocido. Ahora, estos terroristas no tienen ninguna vinculación humana a su ideología.

La ‘atrofia social’ que está impulsando la era tecnológica puede llevar a resultados tan devastadores como peligrosos. McAleer lamenta que “nunca hemos estado tan conectados y a la vez tan desconectados”. Plataformas como YouTube fomentan diseños que fijan los ojos del usuario a la pantalla, en lugar de conectarlos con los de otra persona. 

El aislamiento y la aprobación social llegan a causar más sensación de aceptación y tranquilidad que un paseo charlando con un amigo. Y aunque planteándonos esto es muy probable que nos echemos las manos a la cabeza, es innegable que todos alguna vez hemos caído en esta dinámica y que las nuevas generaciones están asumiendo como ‘normales’. Comentan los tres expertos en el podcast que la ‘mala serendipia’ tecnológica puede exponernos a las cosas incorrectas en el momento erróneo.

El objetivo de frenar ideologías radicales nunca podrá hacerse a través de la censura porque esta solo llevará a que se cambie el canal de difusión, pero nunca a que desaparezca. McAleer ha impulsado el proyecto “We Counter Hate”, con el que perfeccionaron la inteligencia artificial para buscar e identificar tuits de odio y enviarlos a un humano que lo confirme o desmienta. Cuando se corrobora, el sistema emite una respuesta al tweet informando de que si se retuitea esa publicación harán una donación a Life After Hate

El número de retweets descendió un 70%. Encontraron una forma de reducir la amplificación simplemente dando la sensación de que alguien estaba viendo. Ninguna de las personas que había detrás de esas publicaciones se atrevería a coger un micrófono en un estadio con 50.000 personas para gritar alguno de sus mensajes de odio, mientras que por el micrófono de Twitter no tienen problema en hacerlo. 

El invitado propone “fomentar las comunidades locales. Es un problema global que requiere una solución por parte de toda la sociedad”. Estar educados para poder identificar y actuar cuando se detecten indicios de extremismo no garantiza su fin. No hay una fórmula magistral para acabar con las ideologías radicales pero quizás este sea un buen primer paso. 

Anthony asegura que “si la gente está dentro por haber desconectado de su humanidad la solución no será cambiar sus ideas, sino sus relaciones con ellos mismos”. Y añade que la vergüenza y la culpabilidad por haber llevado tus acciones o pensamientos al extremo deben combatirse con compasión”.

¿Crees que serías capaz de identificar si alguien de tu entorno ‘real’ está involucrado en movimientos radicales? ¿Y de tu entorno ‘virtual’? ¿Consideras que tienes las herramientas para ayudarle en caso de que pudieras reconocerlo? ¿Crees que el escenario tecnológico favorece las herramientas de liberación de estas ideologías? ¿O las de captación de reclutas para organizaciones extremistas? Cuéntanos tu visión en comentarios.

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¿Cuáles son los retos de las personas sordociegas tras la pandemia?

El colectivo sordociego es tan heterogéneo como desconocido. Las personas que combinan deficiencias auditivas y visuales tienen diferentes grados de pérdida en cada uno de estos sentidos. La clasificación de las personas que componen este colectivo se hace en función de cuándo han comenzado a experimentar cada deficiencia sensorial y en qué orden se han producido. 

Los sordociegos congénitos nacen o desarrollan problemas en la vista y el oído en edades muy tempranas, antes de adquirir el lenguaje. En estos casos, la intervención resulta crucial para desarrollar la comunicación, interiorizar modelos de comportamiento y favorecer su relación con otros individuos. Una situación muy distinta se da cuando estas personas cuentan con conocimientos y experiencias visuales y auditivas previas, ya que tienen que aprender nuevas formas de  desenvolverse en ambientes que ya conocen. 

Por lo tanto, la sordoceguera adquirida y congénita pueden presentarse de forma combinada y serán los factores principales que determinen la intervención específica para ayudar a desarrollar nuevas técnicas de comunicación. En todo tipo de casuísticas el aprendizaje se centrará en incrementar la adaptación a nuevas percepciones sensoriales como el tacto y la propiocepción.

Estos canales informativos son las vías de comunicación, de información, de aprendizaje y de socialización de las personas sordociegas. La propiocepción se trata del conocimiento sobre el propio cuerpo, su postura y su percepción en el medio que le rodea. Acompañada de un incalculable desarrollo en el sentido del tacto, permite a las personas sordociegas conocer su entorno, desarrollar su independencia y disfrutar de relaciones con otras personas

El fomento de la autonomía de estas personas debe constantemente superar barreras sociales por la mala adaptación de calles, comercios, viviendas, transportes y un largo etcétera. A pesar de ello, sus esfuerzos por sobreponerse a estos obstáculos son fundamentales para evitar el aislamiento, ya que esta discapacidad se considera la que mayor desconexión social genera. A Ariadna Ramos le apasiona ser el 70% del mundo de una persona sordociega, “ya que nos adaptamos nosotros a ellos al contrario de lo que suele ocurrir en la sociedad, que la cultura minoritaria debe adaptarse a la más extendida. Nosotros somos su mayor apoyo en cualquier situación”.

Los mediadores comunicativos como Adriana son los profesionales que actúan como puente de la comunicación para personas sordociegas, sordas o con discapacidad sensorial. Ariadna Ramos llegó al mundo de la mediación tras realizar un seminario de perros de asistencia y corroborar que la veterinaria no era lo suyo. Define su profesión y vocación como “una labor muy bonita en la que traduces el mundo de diferentes formas, a través de la Lengua de Signos normal o apoyada, con tablet o pictograma”.

El último informe publicado por la Federación Mundial de Sordociegos (WFDB) demuestra que las problemáticas que enfrentan las personas con sordoceguera han sido ignoradas en gran medida, pese a los logros conseguidos y el apoyo de aliados. Además, reconoce el círculo vicioso a través del cual la falta de conciencia y la falta de reconocimiento de las personas con sordoceguera como grupo de discapacidad específico ha causado invisibilidad y fracaso de los gobiernos para reconocer su requerimiento de inclusión.

Ariadna lamenta la innegable carencia de conocimiento sobre el colectivo y sus necesidades por parte del resto de la sociedad. “La mayoría de personas no sabe qué es el bastón blanco y rojo que identifica a las personas sordociegas, ni que en caso de reconocer a una persona sordociega involucrada en una situación de peligro se la puede avisar dibujando una cruz en su espalda”. El desconocimiento social y la falta de voluntad inclusiva por parte del conjunto de la sociedad pone aún más obstáculos en el camino de las personas sordociegas. Esta mediadora comunicativa propone adaptar el entorno con más braille, incluido en la ropa, e incorporar más anticipadores de recorridos a través de texturas en las  aceras y calles.

La pandemia ha golpeado con más dureza que al resto a este colectivo. Ha supuesto un doble aislamiento para las personas sordociegas, ya que contaban con la exclusión previa de muchas de las vías de información. “Mantenerles en casa supuso romper con su rutina diaria, lo que causó consecuencias más negativas que en el resto”. Ariadna confiesa que “al principio fue un caos tener que hacer llamadas telefónicas o videollamadas. Con mucho esfuerzo fuimos haciendo lo imposible por mantener el contacto y vimos la necesidad de enseñar a nuestros usuarios tecnología e informática”

También ha marcado límites en la comunicación el uso de la mascarilla. Impide la lectura labial y limita la información que aporta visualizar la expresión de la cara completa. Además, la comunicación a través del tacto y la necesidad de tocarse mano a mano debe ser interrumpida de manera constante para la desinfección, al igual que ocurre en el contacto con paredes o recorridos con anticipadores. 

Afortunadamente, el colectivo sordociego está rodeado por muchas personas que luchan día a día por ayudarles a superar estos obstáculos y garantizarles una mejor calidad de vida. Ariadna reconoce que llegan a crear un vínculo tan grande que a veces le impide desconectar del trabajo. “Lo más duro es que tengan días grises, como todos, y el no tener círculo social”.  A pesar de ello, “lo más gratificante es ver cómo evolucionan, disfrutan, aprenden y compartir momentos con ellos”, asegura Ariadna.

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“Hay más preocupación por la salud, otra cosa es que la población esté más sana que antes”

Francisco Vallejo, gaditano de nacimiento, es graduado en 2014 por la Universidad Pablo de Olavide de Sevilla, donde obtuvo su título de dietista-nutricionista. Llegó a ella un poco perdido ante el abrumador salto al vacío que implica elegir una carrera universitaria, movido por su inquietud y curiosidad por las ciencias de la salud. Tras finalizar el grado y un máster en Gestión de la Calidad e Higiene en Industrias Alimentarias, acabó de confirmar sus sospechas sobre el falso mito de que iba a ser un profesional sanitario más. 

Su Erasmus en Pavia (Italia) y las prácticas que realizó en el Hospital Virgen de Valme (Sevilla) le demostraron que lo suyo era la nutrición hospitalaria y, a la vez, le hicieron ver que si quería ejercerla tendría que emprender el vuelo. Aterrizó en Exeter, en el sur de Inglaterra y, tras realizar los trámites oportunos para poder ejercer de dietitian, comenzó su andadura como nutricionista hospitalario. Esta labor la compagina con consultas externas y una interesantísima labor divulgadora en su cuenta de Instagram @nutricionistaenuk.

Francisco actualmente ejerce como dietitian en un hospital en el que admira tener un papel muy variado. Me encargo de todo lo relacionado con la nutrición de un paciente mientras está hospitalizado. Tratando de dejar a un lado el tópico que los dietistas-nutricionistas solamente hacen dietas, asegura que su profesión va mucho más allá. “En UK formo parte del equipo, junto a médicos y enfermeros, por lo que también prescribo nutrición artificial en enfermos alimentados por sonda, evalúo nutricionalmente a los pacientes para evitar malnutrición, recomiendo suplementación y mucho más”. Con el tiempo todas sus funciones se han ido ampliando y especializando. Actualmente el gaditano está especializado en pacientes que padecen cáncer de cabeza o cuello, a los que acompaña durante todo el proceso: desde diagnóstico hasta radioterapia, pasando por cirugía. Vallejo aclara que salvo que se esté tratando a una persona completamente sana deberá considerarse nutrición clínica, porque siempre habrá alguna patología a tratar como puede ser la diabetes, la obesidad o la hipertensión

La nutrición hospitalaria no trata únicamente enfermedades, sino que suele encargarse de las condiciones agudas, por ejemplo, un infarto, una sepsis o un paciente en la UCI por COVID-19. Reconoce tener poca experiencia en ambas disciplinas en España ya que se vio obligado a emigrar al Reino Unido muy poco tiempo después de acabar sus estudios. “Lo poco que traté de hospitalaria en España fue durante mis prácticas, que aunque aprendí mucho, fue decepcionante la poca o nula inclusión que tiene nuestra figura en hospitales públicos”

Aunque Francisco dedica gran parte de su tiempo y esfuerzo a su labor divulgadora en redes sociales, es consciente de que revertir la situación de los dietistas-nutricionistas en España va para largo. “Hay que ser realistas, no podemos esperar tener la misma presencia y responsabilidades que tiene un ‘nutri’ aquí, al menos a corto plazo. La profesión ha ido evolucionando a lo largo de los años”. A pesar de ello confía en que incentivando prácticas y cambios en la educación y formación de los profesionales de la nutrición se les acabará otorgando su espacio en el sistema sanitario

Para su inclusión en la sanidad pública española, tan necesaria como urgente, cree que “deberíamos ir haciéndonos huecos en atención primaria (centros de salud, ambulatorios, etc). Por ejemplo pasando consulta como se hace en la práctica privada. Paralelamente yo pondría prácticas y rotaciones en hospitales para ir metiendo cabeza y que los ‘nutris’ aprendiesen de los profesionales que se dedican a la nutrición hospitalaria, para poco a poco ir cogiendo más responsabilidades”, propone. 

En cambio, se muestra optimista con el progreso de la conciencia social sobre la importancia de la salud y la alimentación. Aplaude los esfuerzos de profesionales, el aumento de información alimentaria y la divulgación de buenos hábitos. “A día de hoy casi todo el mundo sabe qué es un ultra procesado y que el azúcar es malo. En general creo que hay más preocupación por la salud, otra cosa es que realmente la población esté más sana que antes”

A pesar del camino que todavía falta por recorrer, anima a todos aquellos que se hayan quedado atrás o que no crean que una buena alimentación mejora la calidad de vida a que “busquen un buen profesional cualificado y le hará el camino más llevadero. Nunca es tarde para cambiar de hábitos alimentarios y mejorar la salud”, afirma. 

Reconoce que su profesión le llena y le motiva y no consigue elegir una en particular de entre tantas su experiencia más satisfactoria. En su etapa actual como nutricionista en el área de oncología vela por la óptima nutrición de sus pacientes en todas las etapas de la enfermedad. Francisco confiesa que se queda con “poder acompañar a un paciente durante todo el camino. Ser un apoyo para ellos y ver cómo les ayudo es muy gratificante”.

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El futuro de los museos: adaptarse o morir

Atrás han quedado las búsquedas de horarios o de direcciones para saber cuándo y cómo llegar a los museos de la ciudad que ibas a visitar en tu próximo viaje. La nueva normalidad también ha desafiado al sector cultural y este ha aceptado el reto a través de sus canales online, que los hacen más accesibles que nunca. Desde décadas atrás albergan la responsabilidad de salvaguardar los testimonios, identidad y desarrollo de la humanidad. Una vez más han estado a la altura de la evolución y las circunstancias para atender las demandas de los ahora cibervisitantes

El Consejo Internacional de Museos (ICOM) nace a mediados de los años cuarenta, a raíz de dos reuniones celebradas en París y México, que le dieron el pistoletazo de salida. La profesionalización de actividades, el aumento de conferencias, el refuerzo de sus estructuras y la ampliación de su presencia geográfica son los factores que impulsaron su crecimiento. Esta asociación aboga por la cultura a través de redes globales y programas de cooperaciones formados por más de 50.000 profesionales en 148 países. 

Tras varias décadas de dificultades económicas y crisis, el ICOM consigue estabilizarse en 1994 y asentar una política de patrimonio vinculada con la idea de relacionar desarrollo económico con factores culturales. Comprometidos con la investigación, conservación, continuación y comunicación a la sociedad del patrimonio natural y cultural del mundo, presente y futuro, tangible e intangible. Actualmente, sus esfuerzos se centran en reforzar su presencia en Asia y el patrimonio cultural inmaterial. 

Esta institución celebra el Día Internacional de los Museos (DIM) el día 18 de mayo desde 1977. Su objetivo es crear conciencia sobre el valor de los museos en el enriquecimiento y comprensión de culturas, así como fomentar la colaboración e intercambio entre ellas. Los eventos planeados tienen lugar durante un fin de semana o incluso una semana completa y cuentan con una presencia en más de 150 países y territorios

La idea de celebrar el DIM surge en la década de los cincuenta, cuando la comunidad museística internacional se reúne para debatir sobre museos y educación en “La cruzada de los museos”. Este encuentro impulsa la idea de crear un día internacional que fomente la accesibilidad al entorno cultural de los museos. 

El lema de este año es “El futuro de los museos: recuperar y reimaginar”. Invitan así a salas de exposiciones y a profesionales a compartir con optimismo las nuevas versiones y soluciones por las que apuesta el mundo del arte. La organización fija como objetivo número uno abogar por los museos como impulsores de la recuperación ante el Covid-19. Se suman a él objetivos de desarrollo sostenible como redoblar esfuerzos para proteger y salvaguardar el patrimonio natural y cultural del mundo o promover la planificación y gestión eficaces contra el cambio climático. 

Este sector no ha sido la excepción a las reglas que ha impuesto este duro último año. La pandemia no solo influyó en nuestras interacciones con la globalidad del mundo, sino con nuestras personas cercanas y seres queridos, hogares, trabajo, organización, ocio o familia.

La necesidad de evasión y ratitos de desconexión, unido a los esfuerzos hacia una digitalización que ya estaba en marcha, han impulsado nuevas formas de difusión cultural. No podremos coger aviones, pero sí cruzar el mundo desde el sofá para visitar los museos por los que estamos deseando perdernos.  

Con la celebración del DIM se busca transmitir un mensaje de diversidad y cooperación entre culturas. Los impredecibles cambios que nos ha impuesto la pandemia han transformado el panorama cultural, que ha conseguido adaptarse exitosamente a los nuevos desafíos digitales. Ya en 2011 se introdujeron novedades como socios institucionales, el sitio web o el kit de comunicación, innovaciones que han ido mejorando y reinventándose.

El año pasado se apostó por celebrar el DIM con un evento de dos semanas en el videojuego de Nintendo Animal Crossing y este año la información, las publicaciones y las actividades inspiradoras que tendrán lugar en todo el mundo estarán recogidas en los hashtags #DIM2021 y #ElFuturoDeLosMuseos. 

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¿Somos adictos a estar conectados?

El periodista británico Johann Harri acompaña a Aza Raskin y a Tristan Harris en un nuevo episodio del podcast ‘Tu íntegra atención’, del que estamos haciendo este serial de artículos para abordar los problemas principales de la adicción a las redes sociales y de cómo las grandes empresas tecnológicas a nivel mundial captan nuestro tiempo a través de sus cada vez más estudiados estímulos.

En este caso, los tres divulgadores se dan cita para hablar sobre ‘lo contrario de adicción’. El invitado a este podcast, autor del bestseller ‘Tras el grito’, comparte algunos testimonios de profesionales que ha ido recabando a lo largo de su carrera para que podamos realmente comprender cómo está afectando la era tecnológica a la sociedad

En su viaje de casi 50.000 kilómetros a lo largo y ancho del planeta descubrió que “las estrategias más eficientes para luchar contra la depresión, ansiedad, adicción y desconexión son las que combaten las razones por las que nos encontramos mal en el primer momento”. Sus estudios y experiencia le permiten afirmar  rotundamente que “lo contrario de ser adicto no es estar sobrio, sino estar conectado”

La conexión de la que habla se refiere a las comunidades que escuchan, comprenden e intentan ayudar a aquel que tenga un problema. El invitado cuenta en el podcast que visitó el primer centro de rehabilitación de internet, repleto de jóvenes obsesionados con su rol de gamers. La directora del centro confesó que lo que los chicos encontraban en esos juegos era lo que el sistema educativo les había quitado: la sensación de que eran buenos en algo.

Lo cierto es que la mayoría de sistemas sociales señalan o exponen a los individuos que se sienten excluidos y les avergüenzan o culpan de sus problemas en lugar de tenderles la mano. La obesidad, las adicciones o la depresión no paran de aumentar por el sentimiento de humillación y de responsabilidad que le otorgamos a aquel que la padece. 

El mismo Harri ha sufrido depresión desde la adolescencia. Su médico le explicó que algunas personas tienen menos serotonina en el cerebro y por esta razón se sienten así. Él pertenecía al grupo que el doctor comentó y tenía una solución simple y efectiva: antidepresivos. 

Hemos llegado a un punto en el que estamos sumergidos dentro de un mundo caótico, virtual y persuasivo en el que las piedras que vamos guardando en nuestras mochilas nos hacen ir hundiéndonos poco a poco. El ‘oxígeno psicológico’ es una necesidad en nuestras vidas reales, es la vía de escape que nos vuelve a conectar con lo que de verdad importa. No es una solución que los móviles caigan, como del techo de un avión, y nos los coloquemos a modo de máscara por la que respirar. Nuestro ‘oxígeno psicológico’ deben ser, por ejemplo, paseos largos o conversaciones reales y no ‘chupetes tecnológicos’.

Muchas apps tratan de capturar estos momentos de soledad y de “atraparnos” cuando estamos en ellos. En lugar de animarte a llamar a un amigo con el que tener una conversación sincera, a ponerte a buscar un lugar donde relajarte o a colocarte las manos detrás de la espalda para simplemente dar un paseo y desconectar, hacen que el usuario que hay en ti tenga que levantarla y decir: “¿quién más está solo?”. En una charla TED que el periodista realizó en 2019, el propio Harri afirma rotundamente que “somos la sociedad más solitaria de la historia de la humanidad”.

Y es curioso que veamos estas tecnologías como las herramientas que nos han acercado a seres queridos con los que llevábamos años sin tener contacto, a aquellos amigos del colegio, incluso nos han permitido contactar con gente que jamás hubiéramos conocido pero, a la vez, nos han convertido en los seres más individuales que hubiéramos imaginado. 

Nunca antes había sido tan fácil llegar a un sitio que no conoces o elegir una película para ver sin tener que preguntar a nadie. Nunca antes habíamos tenido tantas posibilidades y a la vez tan poca necesidad de interrelacionarnos.  El sentimiento de soledad no tiene que ver con el número de personas con las que interactúas cada día, sino con la importancia de lo que compartes. 

Para Harri, la capa más profunda de la crisis tecnológica es “lo que está haciendo a nuestras habilidades de construir significado y objetivos”. Explica que el profesor de Psicología Tim Kasser, especializado en la relación entre bienestar y materialismo, distingue entre motivaciones internas, que te impulsan a hacer algo porque te hace feliz y te llena; o motivaciones externas, marcadas por presiones familiares, económicas, sociales o por el tan popular postureo. Kasser demostró que estas últimas aumentan la probabilidad de tener ansiedad y depresión y que como sociedad nos mueven mucho más que las motivaciones internas. 

Tristan Harris se pregunta si estas motivaciones intrínsecas son compatibles con los intereses económicos de visitas y modelos de negocio de las gigantes tecnológicas. Necesitan que tu cerebro se alimente de likes y que su droga sea el feedback. Lo alarmante es que las nuevas generaciones han vivido esto desde siempre, es lo único que han experimentado. No tienen la perspectiva de cambio o destrucción social que ha provocado la nueva era tecnológica, porque es su normalidad. De hecho es la nueva normalidad, y no es normal. 

Por su parte, Johann Harri concluye pidiendo “la tecnología humana por la que están luchando en vez de la tecnología destructora que tenemos actualmente”. La sutil degradación de la salud mental podría reponerse si se ofrecieran opciones más conscientes sobre nuestros valores y necesidades. Y tú, ¿alguna vez has buscado que la oreja virtual de las redes escuchara tus problemas? ¿Recuerdas las últimas veces que has estado agobiado o triste? ¿Has llamado a tu amigo o has echado un rato en Instagram? ¿Has dado una vuelta o te has puesto a ver vídeos de YouTube? ¿Has echado las manos atrás o la has levantado?

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Qué es la inteligencia emotiva y cómo educar en emociones

La educación emocional es un capítulo pendiente en la mayoría de etapas educativas. En las últimas décadas se ha ido tomando conciencia de la importancia de la salud mental y la gestión de sentimientos desde edades tempranas. La pandemia ha obligado a acelerar esta lenta evolución y a que el manejo de las emociones sea una tarea en la que trabajemos tanto pequeños como mayores. 

En los años 90, los psicólogos Salovey y Mayer definieron el término inteligencia emocional como “la habilidad para manejar los sentimientos y emociones, discriminarlos y acudir a ellos a la hora de dirigir los pensamientos y acciones”

Cinco años más tarde, el también psicólogo y escritor Daniel Goleman publicó el libro “Inteligencia Emocional”, con el que consiguió “viralizar” (antes de que esa palabra siquiera existiese) el manejo de sentimientos, aportó una perspectiva renovada y cambió el paradigma referente al aprendizaje de competencias emocionales. 

Uno de los aspectos que resaltan en mayor medida estos autores es la capacidad de mejora que presenta la inteligencia emocional a lo largo de la vida frente a la invariabilidad e imposibilidad evolutiva que caracteriza al coeficiente intelectual.

Desde que se empezó a hablar de la gestión de las emociones y la importancia de estas, la sociedad ha ido concienciándose de su importancia, aunque veinte años más tarde ha dado el boom definitivo. La Covid-19 ha traído incertidumbre, distanciamiento social, hemos dejado de ver a nuestros familiares y amigos, transformado rutinas y métodos de aprendizaje, pasado mucho tiempo en casa y en demasiados casos, perdido a seres queridos. 

La Organización Mundial de la Salud (OMS) publicó el pasado mes de marzo de 2020 un documento denominado “Consideraciones psicosociales y de salud mental durante el brote de Covid-19” en el que reconocía el estrés que estaba sufriendo la población a causa de la pandemia y en el que da recomendaciones a los diferentes grupos sociales para mejorar su bienestar emocional. 

Aconsejan a los padres que “si sus hijos tienen preocupaciones, abordarlas juntos podría disminuir la ansiedad. Los niños observarán comportamientos y emociones de los adultos para buscar señales que les indiquen cómo manejar sus propias emociones en los momentos difíciles”.

Son muchos los adultos que no han crecido en una educación emocional, pero nunca es tarde para identificar, conocer y aprender a gestionar lo que sentimos. Incluso recurrir a profesionales que nos enseñen estas herramientas está dejando de ser algo que nos avergüence o que queramos esconder a los demás. 

Cuidar nuestra salud mental y garantizar la de nuestros seres queridos ha  ascendido varios peldaños en la escala de preocupación de la mayoría de las personas. Dar importancia a este aprendizaje desde edades tempranas no solo ayudará a los niños a comprender e identificar sus emociones, sino a conocerse como personas. 

Tipos de emociones

Pueden definirse de infinitas maneras, tantas como personas las expliquen. En rasgos generales, podemos considerarlas como aquellos procesos que tienen lugar cuando suceden cambios en nosotros mismos o en nuestro entorno que nos provocan una reacción. 

La clasificación de las emociones se hace grosso modo en positivas y negativas y a todas ellas se les atribuyen funciones. Por ejemplo, el miedo, la ira, la tristeza y el asco tienen un propósito protector, de autodefensa o de rechazo, mientras que la alegría y la sorpresa nos aportan un ánimo positivo, de felicidad y de buenas sensaciones. Además de estas emociones primarias, encontramos otras derivadas que no son intrínsecas al ser humano, sino que se adquieren de forma cultural. Son el alivio, la culpa, el orgullo, la vergüenza, el desprecio o los celos.  

Puede parecer que las emociones negativas prevalecen y que debemos huir de ellas, pero esto es un pensamiento erróneo. Es una cara de la moneda que tenemos que saber identificar, analizar por qué nos sentimos así y qué podemos hacer para encontrarnos mejor. Además, existen infinidad de emociones positivas como la gratitud, la satisfacción, tranquilidad, confianza, ilusión, empatía, generosidad o tolerancia que podemos experimentar con diferentes grados de intensidad, pero que siempre nos harán sentir bien. 

Claves para educar en emociones

A pesar de que la inteligencia emocional tiene una base científica, cada uno vive sus sentimientos de una manera personal o particular. Esto no quita que se deba trabajar en las emociones para aprender a gestionarlas de manera sana y beneficiosa, consiguiendo el bienestar con uno mismo y como ser social. 

El aprendizaje y manejo de sentimientos es conveniente que empiece a edades tempranas y por ello proponemos 5 claves para educar en emociones.

  1. Reconocer nuestras propias emociones, explicarlas, ejemplificarlas y ayudar al niño a encontrar en ellas las suyas propias fomentará su empatía y les ayudará a comprenderlas. Puedes proponer reflexiones tipo “¿cómo me siento?”, “¿por qué me siento así?“, “¿cómo puedo expresar lo que me está pasando?“, “¿me está ayudando o perjudicando este sentimiento?“, “¿cómo puedo sentirme mejor?“, etc.
  2. Identificar la emoción que estamos sintiendo no es una tarea nada fácil. Para ayudar a los pequeños a exteriorizarlas y hablar de lo que sienten, podemos recurrir a herramientas como dibujar expresiones faciales, representar emoticonos, incluso bailar y cantar o diarios escritos para edades más avanzadas.
  3. La escucha activa de sus pensamientos creará un clima de seguridad y confianza con el que el niño se sienta cómodo expresándose y compartiendo miedos e inseguridades. Es muy importante animar a que muestren sus emociones, sean positivas o negativas, y que se sientan a gusto haciéndolo. Nuestra escucha activa, planteamiento de preguntas sobre las que deba reflexionar y resolución de dudas que pueda tener también contribuirá a la mejora de la gestión emocional.
  4. Fomentar la inteligencia intrapersonal, el conocimiento de ellos mismos. En la etapa infantil es muy recurrente usar cuentos para explicar emociones que sienten otras personas en otras situaciones. La representación mediante imágenes y personajes y el hecho de ver esos sentimientos en la piel de una tercera persona fomentan la empatía y ayudan a la comprensión.
  5. Las actitudes y aprendizajes que los niños absorben estarán muy marcadas por su entorno directo. Los modelos de conducta que les guiarán serán los que vean en sus padres, hermanos, amigos, compañeros de clase o niños con los que se relacione en el parque. Todos ellos sumarán experiencias que repercutirán en el desarrollo de su personalidad. Por ello, también será importante fomentar la autoconciencia, reflexionar sobre nuestras capacidades y empatía. Poder comprender nuestras relaciones con otras personas y los sentimientos que nos generan diferentes situaciones también será una parte fundamental de la alfabetización emocional. 

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Las 10 claves para tener éxito comercial en redes sociales

En 2020 se han contabilizado en el caso particular de España más de 29 millones de usuarios activos en redes sociales, 860 mil más que el año anterior. Una pasada, ¿verdad? Podríamos definir a las RRSS como sistemas de comunicación estructurados en los que las personas mantienen relaciones de manera virtual. En ellas es posible intercambiar, producir y recibir conocimientos, informaciones, servicios o bienes.

Las redes sociales son el canal perfecto para establecer y conservar una relación de calidad con tu público. Ofrecen la posibilidad de segmentar audiencias, fidelizarlas y aumentar la visibilidad de campañas o promociones. También permiten obtener información útil sobre los intereses o necesidades de los usuarios para las que podemos proponer soluciones. Pero, ¿crees que estás sacándole el máximo partido a tus redes sociales? ¿No tienes del todo claro cómo gestionar el perfil de tu marca, aunque esta sea tu marca personal?

El objetivo de las empresas, y también cada vez más el de las personas a título individual con objetivos profesionales, es tener una buena presencia en redes que le permita optimizar los beneficios que estas plataformas aportan si se usan como puente hacia el éxito. Para ello, te proponemos diez puntos clave que harán que tu negocio sea un irresistible en redes sociales.

1. Crea y cuida tu branding 

Podemos afirmar que el branding existe prácticamente desde que el mundo es mundo. La palabra brandr, en dialecto nórdico, significa marcar con fuego. Estos grabados han sido utilizados a lo largo y ancho de la historia. Desde armas prehistóricas pasando por ganado, cerámicas o joyas hasta que la revolución industrial obligó definitivamente a diferenciar la propiedad de productos fabricados en masa.

Tendemos a pensar que marca y branding significan lo mismo. El branding es el conjunto de acciones que crean en el público unas ideas o percepciones con las que se relaciona a la marca. Lo ideal es dar a conocer los valores con los que identifiques a tu empresa desde un principio, estos serán los que hagan a tu cliente decantarse por el producto o servicio que ofreces.  Para ello es necesario cuidar los elementos de identidad de marca, la imagen, posicionamiento, personalidad, valor, comunicación, coherencia y experiencias. 

2. Define objetivos y presta atención a los contenidos 

El marketing de contenidos será fundamental para fomentar confianza y credibilidad en aquello que ofreces. Es imprescindible analizar nuestro entorno y audiencia para fijar objetivos a corto, medio y largo plazo y las estrategias que vas a utilizar para alcanzarlos. 

Una vez comience la puesta en marcha debes prestar atención a cómo quieres comunicarte con tu público. Enfócate en qué quieres transmitir, cómo va a ayudar a los usuarios y hasta dónde quieres llegar con ello. Ten siempre presente que el contenido es el rey y las redes sociales son su reino. 

Siempre se ha dicho que una imagen vale más que mil palabras, por si quedaba alguna duda el estudio de Wyzowl demostró que el ser humano recuerda un 80% de lo que ve, pero solo un 20% de lo que lee. Crear contenido visual atractivo aumentará considerablemente nuestras posibilidades de atraer, generar interacciones, que compartan nuestro contenido y por supuesto, de vender o de conseguir una oportunidad laboral o un nuevo proyecto profesional. Funcionan muy bien las infografías que en un golpe de vista transmiten mensajes muy potentes o el storytelling en carrusel de varias imágenes.

3. Respeta y vigila a tus competidores 

El análisis a la competencia en redes sociales es casi igual de importante que el de tu público. Qué hacen y cómo lo hacen los demás será información esencial para determinar objetivos y estrategias. Debes prestar atención a sus errores y aciertos, seleccionar los puntos de diferenciación y por supuesto tener una visión global del sector. 

Para identificar los perfiles de tus competidores puedes realizar búsquedas en Google para después analizar sus perfiles con herramientas como Metricool, Quicksprout, SproudSocial o Quintly. Obtendrás datos muy útiles para tu análisis DAFO, que deberás usar como punto de partida hacia el éxito de tu diferenciación. 

4. Adáptate a los cambios 

El mundo entero ha dado un giro de 180º y cuando las cosas que se ponen del revés no dependen directamente de ti solo queda buscar soluciones. Las transformaciones son una constante en la sociedad y en la sociedad en la que vivimos. Quién iba a imaginar hace nomás de 20 años que ahora nos iba a resultar tan cotidiano o simple que todo el mundo tenga un teléfono móvil, o mejor dicho, una extensión de su propia persona que le permite estar conectado 24 horas. 

El éxito en redes sociales solo se puede alcanzar reinventándose continuamente, estas son las primeras fieles al lema “renovarse o morir”. Los propios algoritmos y la manera de consumir información de los usuarios son variables constantes que no puedes controlar, pero sí puedes adaptarte a ellas. Escucha a tu audiencia y trata de ofrecer lo que están buscando.  

5. Utiliza oxitobrand

Este concepto, desarrollado por Marcelo Ghio, se refiere a marcas “que se enfocan en valores humanos trascendentes y que sostienen la experiencia más allá del tiempo y las condiciones en que se desarrolle su actividad”, según lo define el argentino. Se trata de relacionar las emociones y la humanización de la marca para fortalecer el vínculo empresa-cliente. 

Lo ideal es que sea la compañía quien escoja las propuestas de valor con las que quiere identificarse y si las comunica apelando a las emociones tendrá mucho más éxito. Siempre debemos recordar que la marca es una construcción que acompaña a la promesa de valor y se debe sostener con hechos. 

Las marcas no crean su prestigio por sí mismas, es la mirada del cliente la que le otorga legitimidad. Por ello, la comunicación forma parte de todas las acciones que una empresa realice y deberá ser especialmente cuidada si queremos utilizar este recurso. Las redes sociales son un canal cercano y accesible para compartir estas sensaciones o emociones a nuestro público.

6. Cuida la estética y armonía de tu perfil 

Dentro del amplio abanico de sensaciones a transmitir en tu perfil de redes sociales debes tener la armonía como premisa fundamental. Una cuenta con información caótica y de mala calidad hará que la audiencia salga espantada de tu página. Saber qué transmitir y cómo hacerlo de la manera correcta es imprescindible para establecer una comunicación satisfactoria con tu público. 

Ampliar conocimientos en diseño gráfico, diseño de marca e imagen digital y familiarizarte con el manejo de herramientas como Photoshop o Canva optimizará tu presencia en redes y las hará mucho más atractivas para tu audiencia.

7. Construye una comunidad 

Las personas cada vez nos fiamos más de otras personas y menos de los logotipos. El “boca a boca” es una técnica casi ancestral en marketing que reinventada en el contexto 2.0 resulta aún más efectiva. Diferentes informes aseguran que hasta un 92% de las personas tienen más confianza en recomendaciones de familiares o amigos que sobre cualquier otra forma de publicidad. 

Estas amplificaciones de publicidad, a la que se le atribuyen hasta un tercio de las ventas totales, son fruto de las experiencias, opiniones, satisfacción y recomendaciones de los clientes. Las redes sociales son la herramienta perfecta para fomentarlas y cuidarlas. Impactará muy positivamente que tus seguidores se sientan escuchados y valorados, pregúntales y demuéstrales que les tienes en cuenta. Además, la creación de una comunidad asociada al propio perfil promueve que los usuarios compartan ideas o sugerencias en sus perfiles o interactúen en el de la marca.

8. Aporta soluciones y discúlpate si te equivocas  

Al igual que los contenidos de redes tienen el poder de viralizarse de un momento a otro también pueden provocar situaciones de crisis. Siempre puede haber imprevistos pero conviene identificar posibles riesgos y preparar soluciones ante descontentos o errores. Es mejor dar la cara, reconocer fallos y disculparse antes que dejar a la audiencia averiguar qué ha pasado por terceros. 

Un comentario desafortunado, un producto o servicio defectuoso o una mala experiencia de usuario puede ensuciar todo el trabajo anterior si no abordas la crisis con efectividad. Las redes sociales además ofrecen varias soluciones para resolver conflictos, desde mensajes privados o comentarios hasta comunicados de aclaración o disculpa. 

9. Dirige tráfico a tu web o blog 

Hacer Social Media para tu empresa no es solo un término. Uno de los objetivos de tu plan de marketing en redes muy probablemente sea dirigir tráfico a tu web. Es muy recomendable que un apartado de esta sea un blog en el que ofrezcas contenido de valor, que interese y aporte a tu audiencia. Será más efectivo aún si investigas lo que buscan, así tendrán más probabilidades de encontrarte o de quedarse a leer lo que quieres contar. 

Las redes sociales y Google ofrecen herramientas de pago que puedes utilizar para contrarrestar tu mal posicionamiento orgánico. Te servirán como empujoncito pero deberás acompañarlo de buenas estrategias de comunicación y diseño que hagan tu perfil especial y llamativo.  

10. Preocúpate por ser más sostenible 

Cualquiera puede apostar por acciones conscientes con el cuidado y la conservación del medio ambiente. Es posible que de primeras parezca una tarea complicada, que va a suponer mucho esfuerzo sumarte y que además va a ser también costosa a escala monetaria.

Si partes de esas premisas, comienza por pequeños gestos como reutilizar papel, usar papel reciclado o no imprimir documentos si no son necesarios. También es parte del cambio reciclar los desechos que generes, ahorrar energía y, si fuera posible, cambiar a fuentes renovables. Trata de reducir plásticos, tanto en tu oficina como en tu packaging, y busca opciones más sostenibles, menos contaminantes y biodegradables. 

Comparte tu compromiso en redes y anima a tus usuarios a sumarse al cambio, haciéndoles sentirse identificados y animándoles a contribuir con tus iniciativas. Esto impulsará tu branding, mejorará la imagen de tu empresa o la tuya propia y será una oportunidad valiosa para la fidelización de clientes.

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El dilema del etiquetado de alimentos: el Nutriscore

El etiquetado de alimentos es el canal de comunicación entre los productores y los consumidores finales. Esta herramienta resulta clave para las elecciones informadas en la compra y consumo de alimentos

Es innegable que el aumento del consumo de alimentos procesados y los malos hábitos alimentarios están impactando de forma preocupante en la salud de la población. Además de la escasa educación nutricional, en muchas ocasiones es el etiquetado de los productos el que crea confusión. Existen mecanismos para identificar si una declaración nutricional es verdadera, pero ninguna ley protege la salud alimentaria de los consumidores más allá de prevenir intoxicaciones e informar de alergias. 

Normas a nivel nacional y europeo regulan el contenido, tamaño y disposición de la información que estas etiquetas recogen. Su objetivo es garantizar la protección del consumidor y facilitar elecciones saludables, o al menos conscientes. Sin una educación alimentaria temprana, adecuada y de calidad nos seguirá resultando complicado distinguir qué productos son beneficiosos para una dieta y estilo de vida saludables. Los organismos pueden legislar favoreciendo etiquetas claras y veraces pero seguirá siendo inútil si no sabemos interpretarlas para mejorar nuestros hábitos alimentarios. 

Existen dos sistemas de etiquetado nutricional de los alimentos, unos evalúan los parámetros del producto de forma independiente y otros lo hacen de manera conjunta. Ambas opciones coexisten en diversos países. 

  • Evaluación de parámetros aislados

En Chile se utilizan los Sellos, mensajes que indican “ALTO EN” cuando se superan los límites establecidos por el Ministerio de Salud en calorías, sodio, grasas saturadas o azúcares. También se ha prohibido la manipulación del consumidor mediante imágenes y se han tomado medidas restrictivas en cuanto a la publicidad que incentive el consumo de productos azucarados para niños.

El Traffic Light es un etiquetado popular en Reino Unido, Portugal o Irlanda. Indica la cantidad de calorías, grasas, grasas saturadas, azúcares y sal acompañándolo gráficamente con los colores del semáforo. 

El Nutri-Inform Battery se implantó en Italia y durante el año 2020 otros países se han sumado a esta propuesta para “salvar” a la dieta mediterránea del controvertido NutriScore, la herramienta para distinguir los productos saludables que detallaremos un poco más adelante y que actúa también como un semáforo nutricional

El sello implantado en Italia protege productos constituidos por un único ingrediente (ej. aceite de oliva) o regímenes de calidad protegidos (DOP, IGP y ETP) y propone un esquema comprensible a los consumidores, con información práctica de los nutrientes individuales, permitiendo contextualizar los alimentos en proporciones reales de consumo a fin de evitar fomentar opciones no saludables y utilizando columnas o baterías para representar los mismos parámetros que el semáforo.

  • Evaluación general del producto

Al evaluar de forma global el producto se han identificado inconvenientes. Muchos no explican la razón de las calificaciones negativas, ya sea por los nutrientes críticos presentes a altos niveles o porque no son aconsejables para grupos de población con determinadas alteraciones de salud. 

En Australia o Nueva Zelanda se indica mediante el “Health Star Rating”, mientras que en Francia, Bélgica o España se ha implantado el NutriScore. Este algoritmo relaciona puntos positivos y negativos para crear un perfil nutricional global que categoriza los productos mediante colores y letras. Se centra en la cantidad de calorías, azúcares, sodio y grasa saturada. 

Una vez más, se calcula una valoración homogénea que no atiende a hábitos de consumo, calidad, procedencia o mezclas de nutrientes, ni por supuesto al grado de procesamiento. El resultado crea confusión y no resulta práctico para el consumidor, además de no adaptarse a la dieta mediterránea.

  • NutriScore en España 

En España se pretende implantar el NutriScore a lo largo de 2021 como método para ayudar a los consumidores en la elección de alimentos más saludables. También busca cambios en la producción, promoviendo reformular productos en busca de una buena calificación. Pero, ¿es efectiva esta medida? ¿Va a ayudar a la sociedad española a identificar qué alimentos son saludables? ¿Tendrá un impacto positivo en la reducción del consumo de azúcar y ultraprocesados? ¿Contribuirá a reducir la obesidad?

Muchos se han posicionado en contra del etiquetado NutriScore por la elevada confusión que genera su algoritmo. Este ofrece resultados globales que comparan productos de una misma categoría. Así, podemos encontrar batidos o cereales azucarados y ultraprocesados con una calificación verde y jamón ibérico o semillas de chía en la gama de rojos. 

Otro ejemplo que cuestiona la validez del NutriScore es la mala calificación que ha dado al aceite de oliva. La valoración del producto se ha hecho por su elevado contenido en grasa, sin tener en cuenta su calidad o beneficios. En este caso, se ha “indultado” al AOVE del etiquetado pero no a buenos procesados que lo contienen. De esta manera podríamos encontrar unas sardinas en aceite de oliva con una puntuación mucho peor que un refresco “light” o “zero”. 

Más controversia viene por no imponerlo como obligatorio. De esta forma, la industria alimentaria solo incluye el NutriScore en aquellos productos que obtienen un buen resultado. Los expertos contrarios a este etiquetado manifiestan el perjuicio del pequeño comercio y productores de comida real frente a las grandes empresas de procesados que pueden utilizarlo a su antojo.  

La segunda pandemia que nos acompaña en estos tiempos es la obesidad, especialmente la obesidad infantil. Dejar a un lado la manipulación alimentaria con fines publicitarios o comerciales es una cuestión de vital importancia para la sociedad en la que vivimos. 

Comenzar con un etiquetado veraz, claro y que informe al consumidor de los beneficios o perjuicios del producto a adquirir sería un buen primer paso. Además de fomentar la educación alimentaria, sería muy conveniente que los productos incluyeran en sus etiquetados valores como sostenibilidad, origen, grado de procesamiento, naturalidad o responsabilidad corporativa. 

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